Comunicado conjunto peñas baloncesto del Real Madrid | Playoff Euroliga
Comunicado conjunto de las peñas de baloncesto del Real Madrid con relación a los playoffs de Euroliga 25/26

PEÑA MADRIDISTA
por Antonio Armero

Hoy, domingo 22 de febrero de 2026, viví una de esas finales que el corazón blanco quería hacer historia. Tras una Copa del Rey intensa y emocionante, nuestro Real Madrid llegó al partido decisivo con toda la ilusión del mundo y la vitola de favorito. Veníamos de una semifinal épica contra Valencia Basket, con un final de infarto que nos llevó a la final con el espíritu en alto.
El comienzo fue exactamente lo que soñábamos: presión desde el salto inicial, intensidad en defensa y un parcial demoledor (13-2) que hizo vibrar a los nuestros. El equipo impuso su ritmo y, por momentos, se sintió que la Copa podía quedarse donde muchos madridistas queríamos.
Durante casi 28 minutos dominamos el marcador, con ventajas que daban cierto confort. En el descanso, mandábamos por 52-47, con puntos repartidos y coraje colectivo. Pero el baloncesto es así: imprevisible y cruel.
El tercer cuarto fue de resistencia, de intercambios, de aguantar la respiración partido tras partido. Y llegó el último cuarto. Aquella fase decisiva en la que todo se juega, en la que los detalles cuentan, y donde hoy Baskonia supo leer mejor el encuentro.
A partir de ese momento, el juego cambió. El rival ajustó su defensa, encontró acierto exterior y una determinación que terminó por romper nuestro control. A pesar de que peleamos cada balón, no fuimos capaces de frenar el vendaval baskonista. El resultado final fue 89-100 a favor de Baskonia, que alzó la Copa del Rey tras 17 años sin conseguirla y firmó una de las sorpresas más grandes del torneo.
Como madridista, duele ver cómo esta vez se nos escapó. Duele porque el equipo lo dio todo, porque peleamos hasta el final y porque los nuestros lo intentaron una y otra vez. Pero también queda el orgullo de haber llegado, de competir, de haber llenado de ilusión a nuestra afición. En baloncesto no siempre gana el favorito, y hoy Baskonia se llevó el título con mérito y personalidad.

Inicio dominante del Madrid, superando con energía y ritmo.
Baskonia creyó siempre, ajustando defensa y manteniendo el pulso incluso cuando perdía.
El último cuarto fue clave: el rival supo cerrar mejor sus opciones y nosotros pagamos los errores de acierto exterior.
El marcador final fue 89-100 para Kosner Baskonia.
Perder una final siempre duele, y más cuando teníamos el oro al alcance de la mano. Pero el Real Madrid no deja de ser grande por una derrota. Hoy toca levantarse, aprender, y volver a pelear cada título como lo hacemos siempre: con corazón, ambición y la camiseta bien puesta. Porque aquí seguimos, orgullosos de ser madridistas y con la mirada puesta en el próximo desafío.

Daba comienzo la Copa del Rey, y lo hacía de manera espectacular para los nuestros con una victoria aplastante por+30 ante el Unicaja (100-70).
Y allí está una importante representación de La Gran Familia para apoyar a los nuestros, y para traernos de primera mano sus impresiones sobre lo que allí acontece. Hoy es nuestro socio y amigo, Alberto Arias, quién nos da sus impresiones sobre lo ocurrido en el partido ante los malagueños.
100.- Real Madrid (28+22+23+): Campazzo (7), Llull (7), Deck (8), Hezonja (12), Tavares (9) -cinco titular- Lyles (16), Kramer (-), Abalde (12), Maledon (13), Garuba (7), Feliz (9) y Len (-).
70.- Unicaja (12+16+16+): Perry (8), Duarte (6), Barreiro (5), Webb III (18), Balcerowski (13) -cinco titular- Audige (-), Kalinoski (3), Díaz (-), Cobbs (2), Djedovic (6), Sulejmanovic (3) y Rubit (6).
El sábado, semifinales ante los anfitriones, el Valencia, en un partido que seguro será muy complicado, pero que nuestro equipo saldrá cómo siempre, a darlo todo y a por un puesto en la final. Y allí seguirá La Gran Familia, apoyando a nuestro Real Madrid.

El partido arrancó con ambos equipos imponiendo un ritmo físico y vibrante. Desde el salto inicial, el Madrid mostró intención de pisar pintura con un Hezonja activo en penetraciones, aunque le costó cerrar las segundas opciones en defensa. El Partizan, con Calathes moviendo bien el balón y Bruno Fernando firme bajo el aro, llegaba a cada rebote como si fuese el último. Aun así, con un parcial equilibrado y gracias a un buen intercambio de canastas, los blancos lograron una ligera ventaja al final del cuarto: 20-19.
Con la segunda unidad aportando energía y soluciones ofensivas, el Madrid elevó su nivel. Andrés Feliz y Trey Lyles comenzaron a sumar desde el banquillo, y el equipo se mostró más vertical y agresivo en ambos lados de la pista. El balance ofensivo se inclinó claramente hacia los visitantes, que aprovecharon su efectividad desde el perímetro y el dominio de rebote ofensivo para marcharse al descanso con ventaja 33-43.

Después del descanso, el guion del partido dio un giro inesperado. El Madrid perdió claridad en ataque y el Partizan, con Sterling Brown y Marcel Bonga encendidos desde el 6,75 m, empezó a limar la diferencia. La defensa madridista se descolocó y los serbios firmaron un demoledor parcial de 16-2, volcando el marcador y poniendo al equipo blanco contra las cuerdas 61-62 al llegar al último cuarto. Era la clásica historia de desconexión visitante que tanto daño ha hecho al Madrid en este curso.
Con todo por decidir, el último periodo fue un choque de nervios y aciertos justos. El Madrid, con oficio y frialdad, fue recuperando sensaciones. Ya en los instantes finales, Andrés Feliz clavó un triple decisivo a falta de 39,5 s que rompió el empate a 71, y luego la serenidad desde la línea de tiros libres cerró el partido. El Partizan lo peleó hasta el último segundo, pero la mayor experiencia madridista terminó por inclinar la balanza. El marcador final fue 73-77.
Trey Lyles fue clave en la primera mitad con su anotación (14 puntos) y juego inteligente.
Mario Hezonja aportó también 14 puntos y liderazgo en momentos críticos.
Edwin Tavares dominó la zona con 13 puntos y 7 rebotes.
El regreso de Maledon y Deck dio aire fresco a un Real Madrid que necesitaba soluciones tras las bajas y el bache de resultados.
En resumen, desde la perspectiva madridista, fue una victoria de orgullo: no elegante, ni cómoda, pero sí intensa y necesaria. Tras un mal inicio de tercer cuarto, los blancos supieron recomponerse, apretar los dientes y sostener su ventaja cuando más apretaba el rival. Este triunfo marca un punto de inflexión en la Euroliga para un Madrid que busca consolidarse entre los mejores antes de afrontar la Copa del Rey y el tramo final de la fase regular.
Equipos
73- Partizan (19+14+28+12): Calathes (5), Brown (14), Bonga (12), Lakic (2), Fernando (12) -cinco inicial-, Washington Jr (13), Radanov (-), Bosnjakovic (-), Mijailovic (-), Pokusevski (7) y Jekiri (8).
77- Real Madrid (20+23+19+15): Campazzo (4), Abalde (-), Hezonja (14), Okeke (7) y Tavares (13) -cinco inicial-, Feliz (9), Maledon (5), Llull (-), Deck (7), Lyles (14), Garuba (4) y Len (-).

En una gran actuación colectiva, Valencia Basket se impuso hoy por 89-76 al Real Madrid en su pabellón, confirmando un momento de forma ascendente. El equipo valenciano supo tomar la iniciativa desde el segundo cuarto, apoyándose en una defensa firme y un alto porcentaje en los tiros exteriores, mientras que el Real Madrid nunca logró afianzarse en el ritmo ni encontrar consistencia ofensiva. Con este triunfo, los taronja dan un paso importante hacia los puestos de playoff, y los blancos deberán corregir múltiples aspectos de juego si quieren recuperar su nivel.
El inicio fue parejo y de tanteo bajo, con el Valencia intentando imponer su ritmo y el Madrid resistiendo los embates. Al término del primer cuarto, el marcador señalaba un ajustado 22-21 a favor de Valencia. El Madrid arrancó con una ligera ventaja gracias a algunas penetraciones y rebotes ofensivos, mientras que Valencia se apoyó en el acierto exterior y defensas alternadas para mantenerse en el partido. El ambiente en el pabellón empujaba al local, pero ninguno de los dos equipos consiguió romper claramente el tempo del rival.
En el segundo periodo, Valencia comenzó a encontrar más fluidez ofensiva y mayor acierto en sus lanzamientos externos. Llegaron a marcharse al descanso con un parcial que les daba margen: se fue la primera mitad con el marcador 45-38 a su favor. El Madrid, por su parte, mostró problemas para contener a los jugadores activos del Valencia, recibió varios triples que desajustaron su defensa zonal, y no consiguió contrarrestar con velocidad de balón ni claridad en la transición. El equipo local supo explotar esos pequeños desbarajustes y cimentó su ventaja antes del descanso.
Tras el descanso, el Valencia siguió intensificando su labor defensiva y controlando el rebote, lo que le permitió mantener la renta pese a los ajustes del Madrid. En este periodo se notó que el Madrid intentó variar sus ataques, introducir más juego interior, pero sin obtener un impacto determinante.
Al finalizar el tercer cuarto, el marcador indicaba 67-60 a favor de Valencia. Valencia consiguió mantener el impulso del primer tiempo, con algunas defensas muy agresivas que frenaron a los jugadores clave del Madrid. A su vez, los taronja lograron varios triples claves para sostener la ventaja antes del tramo final.

En los últimos diez minutos, Valencia administró la ventaja con cabeza, manteniendo el nivel defensivo y castigando cada vez que el Madrid intentaba acercarse con lanzamientos exteriores y balones al interior. El Real Madrid buscó remontar con mayor ritmo, pero las pérdidas de balón y los fallos en triples (solo 7 de 31 según los datos del Madrid) le pasaron factura.Finalmente, el Valencia concluyó el choque con un marcador de 89-76. El dominio terminó siendo claro, con el equipo local celebrando la victoria ante 15.000 aficionados y viendo cómo controlaba el partido en los momentos decisivos.
Valencia Basket firmó un triunfo completo: buenos porcentajes de tiro, solidez defensiva, rotación eficaz y control del ritmo. El Real Madrid, en cambio, se atascó en el triple, sufrió en el rebote y no logró encontrar continuidad ofensiva ni defensiva. Este resultado puede marcar un punto de inflexión para ambos clubes de cara a la fase clave de la Euroliga.
89.- Valencia Basket (22+23+22+26): Moore (16), Montero (9), Taylor (9), Pradilla (8), Reuvers (14) -cinco titular- Thompson (14), Badio (6), López-Arostegui (-), Puerto (4), Key (1), Costello (4) y Sima (4).
76.- Real Madrid (21+17+22+16): Campazzo (15), Abalde (-), Deck (5), Lyles (23), Tavares (1) -cinco titular- Maledon (14), Llull (-), Feliz (-), Hezonja (11), Okeke (2) y Len (5).

El Real Madrid ganó el primer Clásico de la temporada en la Euroliga al imponerse en el Palau Blaugrana por 92-101. Trey Lyles fue la gran referencia ofensiva visitante (29 puntos) y los blancos se llevaron el choque gracias a su superioridad en el rebote y la eficacia desde fuera y en tiros libres. Con este triunfo el Madrid mantiene su racha reciente en los Clásicos y logra además su primera victoria como visitante en Europa esta campaña.
1º cuarto — Madrid golpea primero (23-34)
El partido arrancó con un Madrid intenso en ataque y muy efectivo desde el perímetro: dominó las transiciones y encontró a Lyles y a sus tiradores para abrir una ventaja de 11 puntos al final del primer cuarto. El Barça no logró imponer su ritmo ni controlar el rebote en los primeros minutos, lo que permitió al Madrid castigar con segundas oportunidades.
2º cuarto — Barça intenta reaccionar, pero sin romper el partido (48-58 al descanso)
El Barcelona ajustó defensivamente y recortó algo la diferencia con mayor protagonismo interior (Shengelia / Veselý) y acciones de Clyburn desde el poste y el rebote ofensivo. Aun así, el Madrid mantuvo la calma: manejó las pérdidas, siguió muy acertado en triples y cerró el primer tiempo con ventaja de 10 puntos. Estadísticamente el ritmo del segundo cuarto fue más equilibrado.
3º cuarto — Madrid estira la renta con dominio en el rebote (69-85)
La salida del tercer periodo fue decisiva: el Real Madrid volvió a apretar en defensa y, sobre todo, ganó la batalla del tablero. Los blancos sumaron muchas segundas opciones (el total de rebotes fue 36 para Madrid frente a 21 del Barça en el global) y ampliaron la diferencia hasta +16 mediado el tercer cuarto. El Barça lo intentó con triples y acciones individuales, pero la falta de consistencia defensiva y las pérdidas le penalizaron.

4º cuarto — Réplica final del Barça pero insuficiente (92-101 final)
En el último acto el Barcelona firmó una reacción notable —llegó a recortar buena parte de la diferencia con más ritmo ofensivo— y ganó el cuarto en puntos (Q4: Barça 23 — Madrid 16). Sin embargo, el daño ya estaba hecho: la ventaja materializada por Madrid en el tercer cuarto y la elevada eficacia visitante (especialmente en triples y tiros libres) cerraron el partido.
El Madrid logró una victoria con dos argumentos claros: control del rebote y acierto exterior / desde la línea de personal. Esos factores compensaron los intentos de reacción del Barcelona, que mostró capacidad para anotar pero todavía ciertas debilidades colectivas (rotación, cierre de rebote y control de pérdidas). Para el Barça es una llamada de atención: necesita mayor regularidad defensiva y que la segunda unidad aporte más estabilidad si quiere competir en Euroliga; para el Madrid, esta victoria refuerza la confianza, especialmente ganar fuera de casa en Europa, y consolida la racha frente a su rival.
92. Barça (23+24+21+23): Satoransky (7), Punter (18), Clyburn (19), Shengelia (13), Vesely (15) -equipo inicial-, Laprovittola (10), Fall (-), Cale (2), Parra (2), Brizuela (3) y Hernangómez (3).
101. Real Madrid (34+24+27+16): Campazzo (15), Abalde (2), Deck (4), Lyles (29), Tavares (7) -equipo inicial-, Hezonja (15), Garuba (5), Feliz (9), Maledon (12), Okeke (3), Len (-) y Llull (-).

Imagen: Lyles el más detacado de los madridistas. Fotografía: Realmadrid.com
Théo Maledon abrió fuego con un triple para firmar un arranque de 0-5, aunque el Maccabi respondió rápidamente con un parcial de 8-0 impulsado por Walker. El Madrid no se arrugó y la responsabilidad ofensiva se posó en Trey Lyles y, sobre todo, en Mario Hezonja, junto a Facundo Campazzo para que el Real Madrid diera otro estirón (10-17). Los blancos cerraron su aro y lograron no encajar en los últimos dos minutos y medio, mientras Usman Garuba anotó siete puntos consecutivos. Cuando se acercaba el final del primer cuarto, los merengues en un pispás se fueron por 10 puntos, incluido un triple de Chuma Okeke sobre la bocina definitiva para cerrar 17-27. El partido parecía de cara ante un Maccabi penúltimo en la clasificación, pero la historia estaba lejos de terminar.

La diferencia creada por el Real Madrid se esfumó en cuestión de tres minutos. Lonnie Walker IV se transformó en una pesadilla recurrente para la defensa blanca. Con dos triples tempranos para abrir el segundo cuarto (3/3 en ese momento), acercó a los israelíes a cuatro puntos (26-30). El estadounidense, en plena racha, forzó además tres tiros libres que convirtió sin fallo, devolviendo el partido a la mínima diferencia. El equipo entrenado por Oded Kattash recuperó el terreno perdido (31-30) y luego mantuvo el pulso en el marcador (38-38, 44-44). Walker, en un despliegue total, llegó al descanso con 23 puntos, y encadenó dos triples más sin errar, uno de ellos para cerrar la primera mitad con la máxima ventaja local (57-48). El Maccabi atacó a placer para una cifra récord de 40 puntos anotados. Defensivamente, los blancos se desintegraron.
Un triple de Campazzo lo dejó claro y paulatinamente el Real Madrid limó su desventaja en un tercer periodo menos prolífico de cara al aro. La aportación de Theo Maledon y Usman Garuba fue clave cuando el oponente dejó de brillar, coincidiendo con los minutos de descanso de Sorkin. Scariolo encontró en el tercer cuarto una gran versión de Hezonja que, junto a Theo Maledon, consiguieron que el Real Madrid recuperase el rumbo. Pese a ir 76-65 abajo quedando 2:22 hasta acabar ese tercer acto, el conjunto madrileño supo conservar la calma con secundarios de lujo, como Gaby Deck y David Krämer. Maledon plasmó la buena racha de los visitantes situándolos en 76-74 con los últimos 10 minutos por delante. La épica parecía posible, pero el último acto todavía guardaba sorpresas crueles.

O’Shae J. Brissett y Roman Sorkin aplacaron varias amenazas de Hezonja y de ‘Edy’ Tavares en el juego interior al inicio de un cuarto cuarto con el Real Madrid a remolque (85-77). Los blancos no tiraron la toalla y cuatro puntos del canadiense Trey Lyles y de Tavares recortaron la desventaja a la mitad. A falta de dos minutos, Tavares cometía su quinta falta personal con el marcador 88-84, privando al Madrid de su referencia bajo los aros. El Maccabi no supo ampliarlo, a lo que Campazzo olió el momento de meter un triplazo frontal. A falta de 1:18, Tamir Blatt anotó un tiro libre (89-87) y Lyles, otra vez decisivo, empató desde la línea (89-89). En el último minuto, Campazzo forzó dos tiros libres que devolvieron la ventaja al Real Madrid (89-91), pero Blatt, que había fallado sus cuatro intentos previos desde el triple, acertó con el lanzamiento decisivo que selló la victoria del Maccabi. Hezonja tuvo la última posesión, pero el balón no entró. El maldito 92-91 prolongó la pesadilla a domicilio. Cuatro partidos, cuatro derrotas fuera de casa. El Madrid sigue sin encontrar la tecla lejos del WiZink Center.
92 – Maccabi Rapyd Tel Aviv (17+40+19+16): Walker (27), Blatt (12), Hoard (2), Sorkin (21), Brissett (18), -cinco inicial-, Leaf (9), Dowtin Jr. (), Clark III (2), Santos (1).
91 – Real Madrid (27+21+26+17): Maledon (11), Abalde (-), Hezonja (24), Lyles (16), Tavares (6) -cinco inicial-, Campazzo (14), Procida (-), Deck (2), Okeke (3), Krämer (3), Garuba (12) y Almansa (-).
por Javier Gordo

Imagen: El buen partido de Okeke no fue suficiente para lograr la primera victoria de la temporada fuera de casa. Fotografía Realmadrid.com
Nueva derrota fuera de casa, 5 de 27 en triples y 60% en tiros libres, 14 de 23, muestran a las claras el escaso acierto ofensivo. De nuevo empezamos realizando un gran primer cuarto, incluso logrando una máxima diferencia de 11 puntos en los primeros minutos del segundo, para a continuación desaparecer del encuentro. Okeke el mejor del equipo con 25 de valoración.
¡Hala Madrid!…
La mejor noticia era la recuperación de Alberto Abalde, el gallego fue el encargado de anotar los primeros puntos madridistas, tras él turno para Maledón que tomaba la iniciativa anotadora con 6 puntos consecutivos. El partido se mantenía igualado, 9-10 tras una contra de Okeke que finaliza con asistencia a Deck, hasta que Feliz, de nuevo escolta a compartir minutos con Facu, y el propio Okeke aciertan desde los 6:75. Okeke también anotaría los siguientes puntos madridistas tras rebote en ataque, y es precisamente el rebote ofensivo el protagonista de las siguientes acciones, Bruno Fernandez anota tras uno, y en la siguiente jugada hasta 3 consecutivos de Okeke en una jugada que acaba con tiros libres de Mario para poner el 13-22. Parcial de 4-0 para Estrella Roja que corta Okeke con un triple frontal, aunque Codi Miller lo devuelve en la última jugada del cuarto que finaliza con un 20-25.
El rebote ofensivo vuelve a ser protagonista, Okeke recupera posesión y Mario recibe personal para conseguir el primer punto del cuarto, el croata, muy pitado en Serbia, anota en la siguiente jugada, en defensa Scariolo había dispuesto una zona que había dado resultado en la primera jugada y obligaba a Obradovic (el otro) a pedir tiempo muerto. Como era de esperar, cambio a defensa individual con el mismo resultado, recuperación y ataque madridista que acaba en Mario que provoca personal, de nuevo sólo anota uno de los tiros. Garuba, tras nueva gran defensa y un nuevo rebote ofensivo aumenta diferencia a 2 dígitos, 19-31. En lo que no estábamos muy finos era en el tiro libre, Maledón se suma a la tendencia de anotar solo uno. Con 24-32 tras dos jugadas de ataque en las que Estrella Roja logra capturar dos rebotes en ataque Sergio para el partido, poco cambia de inicio, y un parcial de 3-0 acerca a los locales a 5 puntos, Lyles tiene la oportunidad desde el tiro libre pero también se une a la tendencia de fallar 1 intento, 6 de 11, pobre balance del equipo. No lográbamos anotar, incluso Lyles recibe dos tapones consecutivos, también es verdad que a Tavares le hacen una falta clara que no se señala, y Kalinic de 3 empata el partido, 33-33. Abalde se encarga desde la esquinita de volver a ponernos por encima, los equipos entraban en un intercambio de errores, eso sí, los locales nos pagan con la misma moneda que estábamos nosotros utilizando antes, el rebote ofensivo. El Madrid había perdido la frescura y el acierto en ataque y los locales aprovechan para ponerse por delante llegando al 40-37. Una gran recuperación de Maledón y una falta sobre Okeke que anota los dos tiros libres, así sí, el Madrid se sitúa en zona, pero Ojeleye anota de 3 sobre la bocina de posesión, y el Madrid no logra lanzar en el tiempo restante. Habíamos recibido un parcial de 24-8 para irnos al descanso 43-39.
Mal inicio, del cuarto, pese a los primeros puntos de Tavares y Lyle, entramos en un bache que aprovechan los locales, muy crecidos, para poner tierra de por medio, les habíamos dejado crecer y creer. En ataque no lográbamos acertar con los tiros de tres, algunos liberados, otros forzados, daba igual. el Madrid estaba desesperado y para colmo aparecen los árbitros para terminar de desquiciarnos, una falta sobre Maledón en la que claramente debían haber pitado 3 tiros porque nuestro jugador, muy listo, coge el balón cuando sabe que le van a hacer falta, es pitada como de banda, Sergio protesta, pero la acción no se revisa, para colmo la jugada finaliza con una falta de ataque y más protestas que desembocan en una técnica a Scariolo. La distancia aumenta a los 14 puntos hasta que Okeke en un “costa a costa” rompe la sequía, también Llull en una falta que bien podría haber sido señalada como antideportiva al cortar una contra siendo último jugador, pero no era nuestro momento, como demuestra que pese a una gran defensa un tiro a la “remanguillé” de Davidovac acaba entrando, tres puntos, 67-53 con el que se llega al final del cuarto tras no anotar Okeke el último tiro de tres.
Okeke trataba de meter al equipo en el partido, con las dos primeras canastas del equipo en el cuarto, pero no había continuidad, la diferencia se mantenía ante la fata de acierto en los tiros de tres, una buena defensa y una canasta de Lyles pone el 71-59 y Obradovic pide tiempo. Ojeleye anota de 3 y los árbitros señalan falta de Edy en la lucha por el rebote, esta vez sí que se revisa, pero la falta no era antideportiva, la distancia sube a los 17 puntos tras robo de Moneke sobre Mario que finaliza en ataque con un mate. Dos tiros libres de Lyles y canasta de Mario para ponernos a 13 en los últimos cinco minutos, Ojeleye anota, y de nuevo la falta de acierto en el triple nos castiga y lo aprovechan los locales para con un nuevo triple de Kalinic poner la máxima diferencia en 18 puntos, 83-65. Scariolo pide un nuevo tiempo, y pide a los jugadores “terminar el partido de forma seria”, parecía que cada jugador hacía la guerra por su cuenta, era importante también reducir la diferencia ante posibles empates en la clasificación. Intercambio de canastas hasta el final del partido y 90-75 final, mal partido por nuestra parte, desaparecido en ataque y defensa.
90 – Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade (20+23+24+23): Miller-McIntyre (18), Kalinic (10), Motiejunas (5), Nwora (18), Moneke (15) -cinco inicial-, Miljenovic (-), Nedeljkovic (-), Davidovac (4), Izundu (6), Ojeleye (13), Radosic (-).
75 – Real Madrid (25+14+14+22): Lyles (11), Abalde (7), Deck (2), Maledon (7), Tavares (2) -cinco inicial-, Facu (1), Okeke (16), Llull (4), Mario (15), Fernando (3) y Garuba (2), Feliz (5).