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Nuestra historia | Hermanos en el Real Madrid

Escrito por Jose Luis Alises

Hace unos días pudimos comprobar con satisfacción todos los madridistas el abrazo entre los capitanes del Real Madrid y del Cádiz. Dos capitanes y dos hermanos, Nacho y Álex Fernández, criados en la cantera madridista. Con ello, el madridismo se enorgullece de la calidad de los jugadores surgidos de “La Fábrica” y que andan repartidos por la mayoría de equipos de primera división. Dicha imagen también nos sirve para hablar de hermanos que compartieron la camiseta blanca de nuestro Real Madrid. 

En los comienzos históricos del fútbol español era un hecho habitual que muchos hermanos coincidieran en el mismo equipo. Así, uno de los fundadores y primer presidente del Real Madrid, Julián Palacios compartió equipo con su hermano José. También tuvieron mucha importancia en esta época los hermanos Giralt. Nacidos en Cuba, Mario, Armando y José Giralt formaron parte de la plantilla blanca en la temporada 1902-1903 y los dos últimos ganaron las copas de 1906 y 1907.  

En esa década también jugaron en el Madrid los hermanos Yarza. Estos onubenses, fundadores del Moderno FC, pasaron a formar parte del Real Madrid cuando el club merengue lo absorbió. Consiguieron 4 Copas y Manuel incluso formó parte de la junta directiva blanca. Posteriormente, Marcelo Bernabéu le metería en el cuerpo el gusanillo del fútbol a su hermano Santiago con las consecuencias que todos sabemos para la historia de nuestro club. De Argentina vinieron los hermanos Aranguren para hacerse un hueco en la historia blanca, hasta el punto de que la estatua de uno de ellos, Sotero,  gran defensa junto a Machimbarrena, se encuentra en la salida de los vestuarios del estadio Santiago Bernabéu. 

HERMANOS PETIT 

La primera gran estrella de la historia madridista formó parte de los hermanos Petit. Nos referimos a René Petit, un delantero total dotado de una técnica exquisita y de un gran olfato goleador. Junto a su hermano Juan, ingresaron en el Real Madrid en 1914. Considerado un ídolo en su época por su elegancia y visión de juego, René Petit fue el origen de la gran remontada para ganar la copa de 1917 ante el Arenas de Guecho. Con motivo del 50 aniversario del Real Madrid, don Santiago Bernabéu le concedió en 1952 la insignia de oro y brillantes del club. 

HERMANOS REGUEIRO 

En los años 30 jugó en el Madrid una de las más célebres dinastías: los hermanos Regueiro. El mayor, Luis, fue firmado del Real Unión en 1931 para hacer historia en la casa blanca, el mismo año en que se ficha a Ricardo Zamora, Ciriaco y Quincoces. Interior irrepetible, tenía un gran talento, regate, creatividad y elegancia. En sus cinco temporadas de blanco alcanzó los 164 partidos y un total de 87 goles que ayudaron a la conquista de las dos primeras Ligas del club y dos Copas de España. Su hermano Pedro era el discípulo aventajado del gran René Petit. Igual que su hermano jugó en el Real Madrid hasta 1936 y había entre ellos una gran compenetración en el campo. El último de los hermanos, Tomás, vio como el estallido de la Guerra Civil daba al traste con sus opciones de hacer carrera en el Madrid y apenas estuvo unos meses de 1936 en la plantilla merengue. Los tres jugaron por única vez en el homenaje a Félix Quesada. El choque se celebró el día de Año Nuevo de 1936 en Chamartín y el Real Madrid venció por 4-1 (Luis marcaría el primero) al Szegedi húngaro. 

Pedro, Tomás y Luis Regueiro 

HERMANOS ALONSO 

Nacidos ambos en la guipuzcoana localidad de Fuenterrabía, jugaron durante tres años juntos en el Madrid. Como curiosidad, hay que explicar que a pesar de ser hermanos no compartían los apellidos. Gabriel, el mayor, se apellidaba Alonso Aristiaguirre y Juanito llevaba los apellidos Adelarpe Alonso. Se tiene la teoría de que la madre tuvo a Gabriel soltera y Juan nació posteriormente fruto del matrimonio con el señor Adelarpe.  

Conocido por su pundonor, Gabriel Alonso jugó en el Real Unión de Irún, Ferrol y Celta antes de recalar en el Real Madrid en la temporada 50-51, aunque en realidad quería haber llegado antes junto a Miguel Muñoz y Pahíño pero el Celta no lo dejó salir. Como anécdota, Gabriel Alonso ha pasado a la historia del fútbol español por haber iniciado la jugada de contraataque que concluyó con el celebérrimo gol de Zarra en el partido contra Inglaterra del mundial de Brasil’50. 

Gabriel y Juanito Alonso 

Su hermano Juanito nació el 13 de diciembre de 1927. Se inició futbolísticamente en el Kerizpe de su pueblo con sólo 15 años. Tras hacer el servicio militar en Ferrol, se marchó directamente al Real Madrid.  

Era un portero de extraordinarios reflejos, sobrio, seguro y poco dado a exhibiciones para la galería. A pesar de su buen despeje de puños, su baja estatura (1’72) le provocó algún problema. En sus 12 temporadas con la camiseta blanca se proclamó cinco veces campeón de Liga y también de las primeras cinco Copas de Europa (aunque en la última no pudo participar al estar de baja por una afección pulmonar). 

En la Selección no tuvo mucha suerte, ya que grandes portreos como Ignacio Eizaguirre, Carmelo y Ramallets le cerraban el paso. Tan sólo jugó con España en dos partidos amistosos.  

HERMANOS ATIENZA 

En 1953 ficha Adolfo Atienza por el Real Madrid. Este gallego solo jugará dos temporadas en el Real Madrid pero será el punto de entrada para que su hermano Ángel recale en el club blanco y se haga dueño del lateral derecho del equipo que gana las cinco primeras Copas de Europa. Más conocido como Atienza II, fue fichado del Zaragoza y reconvertido por Vilallonga en un lateral con buen trato de balón y muy difícil de superar en el uno contra uno. Ganó además tres Ligas. Tras dejar el fútbol fue un conocido pintor y escultor. 

Atienza II 

HERMANOS GENTO 

La saga de los hermanos Gento la inició nuestro recordado Paco en 1953 cuando solo contaba con 17 años. De todos es sabida la trayectoria de “La Galerna del Cantábrico” en el Real Madrid tanto en lo deportivo, como en lo institucional y personal. Aquí nos centraremos en su hermano Julio que ingresó en la primera plantilla en 1957 tras haberse formado en el Plus Ultra (filial madridista de la época).  

Como extremo diestro tenía muy complicado hacerse con un puesto, debido a la gran competencia existente, y solo jugó amistosos y los típicos partidos de los jueves entre suplentes. Tras cinco años en Madrid se enroló en las filas del Deportivo de la Coruña. Mientras, el tercer hermano, Antonio, era un interior diestro que, a principios de los 60, sí pudo debutar de forma oficial y completar tres partidos de Liga. Meses más tardes tomaría el mismo camino que Julio, aunque con destino al Levante de la división de plata.  

Una de las pocas ocasiones en que los tres disputaron un partido con el Real Madrid tuvo lugar el 28 de enero de 1959 en un amistoso contra el Zurich suizo al que derrotaron por 5-2. Celebrado en el Santiago Bernabéu, los tres, además, consiguieron al menos un gol, siendo las otras dos anotadas por Enrique Mateos. 

HERMANOS LLORENTE 

La cuarta hermana era María Antonia Gento que al casarse con José Luis Llorente dio lugar a la saga más prolífica de la segunda mitad del siglo XX: los Llorente-Gento.  

Julio (1º a la izquierda) y Paco Llorente (a la izquierda de Paco Gento) 

Los dos mayores, José Luis y Toñín) se decantaron por el baloncesto y los dos pequeños, Paco y Julio optaron por el fútbol. Paco llegó al Real Madrid tras acogerse al famoso decreto 1006 (predecesor de las cláusulas de rescisión) para dejar el Atlético de Madrid y probar suerte en el club donde su tío Paco se hizo leyenda. Tenía un regate fácil y una velocidad endiablada que dio lugar a que se le comparara a su tío. En las siete temporadas que estuvo en el Real Madrid consiguió 3m Ligas, 2 Copas del Rey y cuatro Supercopas. Pero la actuación por la que el madridismo más lo recuerda fue la noche de Oporto, donde dos jugadas suyas por la banda, con pase hacia atrás y sendos remates de Míchel hicieron clasificarse al Real Madrid para la ronda de cuartos de la Copa de Europa. 

Su hermano Julio, solo estuvo dos temporadas en el Real Madrid (88-89 y 89-90) pero aun así pudo participar en la consecución de dos Ligas y dos Copas del Rey. Este lateral derecho, que también se desenvolvía como centrar conseguiría sus mejores prestaciones en el Tenerife, equipo al que llegó tras las pocas oportunidades que dispuso en el Real Madrid. 

HERMANOS PÉREZ MUÑOZ 

Finalmente, en la década de los 90 una saga de hermanos delanteros salió de la cantera blanca y pudo debutar en la primera plantilla: los Pérez Muñoz. El mayor Alfonso, al que muchos veían como sucesor de Butragueño, subió al primer equipo en 1990. Durante cinco temporadas, demostró una técnica fantástica y un gran olfato de gol. Desafortunadamente, una lesión de ligamentos en el Camp Nou cortó su excelente progresión. Tras conseguir una Liga y una Copa, se marchó del Madrid en el que no pudo ser el mismo antes de la lesión. Sus mejores momentos los vivió en el Betis en las siguientes temporadas. 

                                                            Alfonso Pérez                   Iván Pérez 

Su hermano pequeño Iván debutó con el Real Madrid un año más tarde de marcharse Alfonso. También delantero intuitivo, destacaba por su astucia en el área. Tras ser importante en el Castilla y en la selección Sub-21, debutó en el Madrid en 1996. S único gol de madridista sería unas semanas después ante el Mérida. 

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