Supercopa de España -semifinales- | Resiliencia merengue
«Imagen. Valverde y Rodrygo, los goleadores del partido, se abrazan para celebran uno de los goles. Fotografía Realmadrid.com»
Una temporada más el equipo sé tiene que sobreponer a lesiones y circunstancias adversas que hacen que no pueda coger una dinámica de juego y entrenamientos continuada que le permita encontrar un patron de juego, y más con la llegada de un nuevo entrenador qué está buscando imponer su estilo. Ya es sangrante los problemas en defensa. Aún así, el equipo sabe sufrir, como lo ha hecho hoy para plantarse en la final de la Supercopa de España y optar a un nuevo título.
Atlético de Madrid 1 Real Madrid CF 2
Primer Tiempo -Un latigazo temprano que duele y eleva-
Desde la primera jugada de ataque madridista se adivinó que el Real Madrid quería dar un golpe de autoridad sin contemplaciones. No hubo tanteo; hubo decisión. A los 75 segundos, apenas sin aliento, Federico Valverde se plantó frente al balón en una falta lateral que olía a lo imprevisto y la clavó como quien escribe en la pared: un trallazo que rompió el silencio y mandó al Atlético a recomponerse antes de comprender qué había pasado.
El Atleti, fiel a su cita con la resiliencia, no se echó atrás como si la noche ya fuera perdida. Giuliano Simeone y Koke tomaron el pulso del partido, intentando conectar las líneas intermedias con el frente ofensivo. El Colchonero buscó fluidez por dentro y profundidad por fuera, aunque la primera media hora transcurrió entre posesiones imprecisas y duelos tácticos que favorecían al equipo de Xabi Alonso, más cómodo con el balón y con menos miedo a arriesgar en campo rival.
No hubo más goles hasta el descanso, pero el Atlético terminó el primer tiempo con la sensación de que si encontraba una chispa de verticalidad, podía volver a encender un partido que se le había puesto cuesta arriba desde el segundo minuto.

Segundo Tiempo -El golpe doble y la respuesta rojiblanca-
El Madrid regresó del descanso con la sangre más fría. Fue Rodrygo Gomes, apenas en el minuto 55, quien aprovechó una transición rápida, un pase temerario de Valverde entre líneas y la defensa colchonera cuestionándose decisiones, para duplicar la ventaja. Era un zurdazo que no solo significaba el 0-2, sino que en una noche de derbi en una semifinal mágica convertía la contienda en una carrera contrarreloj para el Atleti.
Pero el derbi tiene memoria, corazón y genio por ambos bandos. Tres minutos después, Alexander Sørloth, siempre peligroso en el juego aéreo y en zonas de remate, recortó distancias con un testarazo preciso tras una asistencia quirúrgica de Simeone Jr., subiendo la tensión como si el marcador fuera un termómetro de nervios.
A partir de ese instante, el Atlético olió sangre. Procuró empujar con más convicción, maniatando al Madrid y obligando a Courtois a intervenir con solvencia cuando las líneas aparecían por sorpresa en el corazón del área. El Madrid, por su parte, supo mezclarse entre posesión defensiva y contragolpe latente, pidiendo la hora con la calma exigida a un equipo que ha aprendido a ganar sin alardes y a sufrir sin rendirse.
Análisis final -Entre certezas y dudas, el Madrid avanza-
Y así, con un 2-1 que no miente pero que tampoco enamora, el Real Madrid consigue clasificar a su quinta final consecutiva de Supercopa de España. Lo hace con más oficio que brillo, con más decisión que claridad, y con esa pizca de «saber sufrir» que caracteriza a los equipos que aspiran a títulos cuando la noche se complica.
Alineaciones
Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri; Koke, Gallagher, Giuliano, Baena, Julián y Sorloth. Sustituciones: Min.45, Le Normand por Gallagher; Min.60, Griezmann y Johnny por Koke y Baena; Min.74, Aldama por Sorloth; Min.80, Molina por Ruggeri.
Tarjeta amarilla para Simeone.
Real Madrid CF: Courtois; Valverde, Asencio, Rüdiger, Carreras; Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Rodrygo, Vinicius y Gonzalo. Sustituciones: Min.69; Mendy y Fran García por Rüdiger y Asencio; Min.81, Güler por Vinicius; Min.87, Mastantuono y Ceballos por Camavinga y Rodrygo.
Tarjeta amarilla para Vinicius.

