Euroliga 25/26 – 1/4 Segundo Partido | Exhibición de garra, intensidad, clase y… BALONCESTO

Imagen: Feliz demostró el «jugadorazo» que lleva dentro. Fotografía Javi Gordo
Cuando más difícil parecía tras la lesión de Chiquitín los nuestros dieron una lección de baloncesto para conseguir el segundo punto de la eliminatoria, inmensos Garuba, Feliz y Facu, pero también inmensos el resto de nuestros jugadores para barrer a nuestro rival en una segunda parte de ensueño. El partido de nuevo sólo se pudo disputar con la presencia de abonados (o quienes lo recibieron por cesión), pero el ambiente fue espectacular.
Real Madrid 102 – Hapoel Tel Aviv 75
Enchufados desde atrás
El Real Madrid salió con el mono de trabajo puesto y con una idea clara: defender primero y correr después. El Hapoel encontró algún punto cómodo cerca del aro, pero se topó pronto con una defensa blanca muy intensa, especialmente activa en el rebote y en las ayudas. Nada de florituras, pero sí mucha seriedad. Facu empezó a mandar desde el primer minuto, marcando el ritmo y eligiendo bien cuándo acelerar. El Madrid fue ganando pequeñas ventajas sin necesidad de brillar y cerró el cuarto por delante (24-21), dejando claro que el partido se iba a jugar a su ritmo.

Partido espeso
Si el primer cuarto fue sólido, el segundo fue incómodo. El Hapoel consiguió atascar el ataque madridista, bajó el ritmo del partido y aprovechó varios despistes para mantenerse muy vivo. Al Madrid le costó anotar con continuidad y los porcentajes cayeron en picado durante varios minutos. Aun así, el equipo no perdió el norte. Tocó sufrir, defender y no descomponerse. No fue el mejor tramo del partido, el parcial cayó del lado visitante (16-21), pero la sensación era clara: el Madrid podía, solo faltaba apretar un poco más.
Atrápame si puedes
Y tras el descanso llegó el momento que lo cambió todo. El Real Madrid salió como un vendaval y firmó el parcial clave del partido. Defensa asfixiante, rebote, correr… y a disfrutar. Garuba se hizo enorme atrás, tapones, robos y energía contagiosa, Campazzo dirigió la orquesta con maestría, y no puedo olvidarme de Feliz, qué jugadorazo, y que forma de lanzarse en penetración contra los interiores rivales. En apenas unos minutos, el Madrid encadenó un parcial contundente que rompió el partido, moviendo el balón con paciencia y castigando cada error del Hapoel. Hubo transición, triples liberados y acciones de pura confianza. El 33-20 del cuarto fue un golpe directo a la mandíbula del rival.

Disfrutar y hacer disfrutar
Con el partido ya encarrilado, el último cuarto fue una mezcla perfecta de control y espectáculo. El Madrid no levantó el pie del acelerador, siguió defendiendo con seriedad y encontró puntos desde distintos focos. El Palacio era una fiesta, con los jugadores divirtiéndose en la pista, Okeke minimizando al equipo rival, Lyles derrochando clase, Mario liderazgo… Hubo acciones espectaculares, como las de Procida al que Scariolo incluyó en la convocatoria por Chiquitín y que en los últimos minutos dejó un mate al contraataque que levantó al Palacio y un triple muy celebrado desde el banquillo. El Hapoel ya no tuvo respuesta y el marcador fue creciendo hasta el definitivo 102-75. Una victoria rotunda, coral, de un equipo crecido ante la adversidad de la lesión de un compañero, que deja el 2-0 en la serie y al Real Madrid a una sola victoria de la Final Four. Fiesta completa en el Palacio.
Resultado y anotadores:
102 – Real Madrid (24+16+33+29): Facu (23), Abalde (2), Okeke (6), Mario (11), Len (2), -cinco inicial-, Feliz (11), Maledon (13), Llull (2), Procida (5), Deck (6), Lyles (8) y Garuba (13).
75 – Hapoel Tel Aviv (21+21+20+13): Micic (4), Blakeney (9), Bryant (11), Wainright (6) y Oturu (19), -cinco inicial-, Jones (10), Edwards (3), Malcolm (9), Randolph (2), Odiase (-) y Madar (2).

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