Euroliga 25/26 – J35 | BASKONIA ROBA DOS TIROS LIBRES DE SIMMONS EN EL ÚLTIMO SEGUNDO Y NIEGA EL SUEÑO DEL LIDERATO

Imagen: Facu, el mejor del partido en Baskonia. Fotografía Realmadrid.com
Cuarenta días después de la final de la Copa del Rey, el Baskonia volvió a tumbar al Real Madrid. Esta vez en la Euroliga, en el Fernando Buesa Arena, ante 11.239 espectadores que vivieron uno de los finales de partido más trepidantes de la temporada. El equipo de Scariolo llegaba a Vitoria con la posibilidad de asaltar el liderato de la Euroliga tras la derrota del Fenerbahce, pero una vez más el Baskonia —plagado de bajas, sin nada en juego en Europa y con el único combustible del orgullo— tuvo la capacidad de arruinar los planes blancos en el último segundo. Dos tiros libres de Kobi Simmons a 1,9 segundos del final, una canasta de Hezonja fallada y un triple de Llull que no tocó ni el aro sellaron el 98-96 y dejaron al Madrid con la herida abierta y la sensación amarga de lo que pudo ser. Campazzo, con 21 puntos y 30 de valoración, fue el faro de los blancos en una noche en la que todo estuvo al alcance de la mano y se escurrió en los dos últimos minutos.
Kosner Baskonia 98 – Real Madrid 96
PRIMER CUARTO | Campazzo impone el ritmo pero el Baskonia responde con un 8 de 9 en triples para irse de dos
(29-27)
El Madrid llegó a Vitoria con la cabeza puesta en el liderato y las piernas dispuestas a correr. Facundo Campazzo salió enchufado desde el salto inicial: generó los primeros 15 puntos del equipo, con 11 de acierto consecutivo y dos asistencias para Tavares, que se mostró dominante en la pintura y aportó ocho puntos en el primer cuarto. El ritmo era alto, frenético incluso, y la sensación de que el Madrid iba a imponer su ley parecía sólida con 11-15 en el marcador.
Pero el Baskonia, que afrontaba el partido con múltiples bajas —sin Howard ni Kurucs entre los más destacados— no se arrugó. Los vitorianos encontraron en el triple su salvavidas y lo explotaron con una eficacia pasmosa: un demoledor 8 de 9 desde el perímetro les permitió mantenerse siempre a rebufo del Madrid e incluso ponerse por delante en el marcador al final del cuarto. Mamadi Diakité, que acabaría siendo uno de los protagonistas de la noche, anotó tres triples en el período. Un triple imposible de Luwawu-Cabarrot sobre la bocina puso el 29-27 y dio a los locales la primera ventaja del partido. Scariolo recibió encima una técnica por protestar una decisión arbitral que tampoco ayudó a cerrar el cuarto con buen sabor de boca.
SEGUNDO CUARTO | Parcial de 13-0 del Baskonia para poner el 42-31, pero el Madrid reacciona con carácter y se va al descanso con cinco arriba
(48-53)
El inicio del segundo cuarto fue un jarro de agua fría. Luwawu-Cabarrot tomó el mando en los primeros minutos del período y lideró a los suyos en un demoledor parcial de 13-0 que dejó al Madrid sin respuesta durante más de tres minutos y medio. El Buesa Arena rugía. Baskonia llegó a estar 11 arriba (42-31) y el conjunto de Scariolo parecía atascado, incapaz de encontrar el camino a canasta, acumulando faltas y pérdidas de balón que el equipo local aprovechó con eficacia.
Fue entonces cuando el Madrid mostró el carácter de los equipos grandes. Deck rompió la sequía desde la línea de personal, Hezonja encendió el motor con cinco puntos consecutivos y Llull entró desde el banquillo para cambiar la inercia del partido. La defensa blanca subió de intensidad, Tavares cerró la zona y el Baskonia, que había gastado muchas energías en el arranque exterior, empezó a sufrir. Un primer triple de Llull acercó al Madrid (48-46), y el segundo le dio la delantera (48-49) a falta de poco para el descanso. Una antideportiva de Omoruyi sobre Campazzo permitió al Madrid redondear la remontada. Al vestuario con 48-53, después de un parcial de 6-22 en la recta final del cuarto. Una remontada de once puntos que dejaba al equipo en disposición de controlar el partido en la segunda mitad.
TERCER CUARTO | El Madrid controla con autoridad pero Diakité (5 de 5 en triples) no deja que se escapen los blancos
(73-76)
La salida del vestuario fue buena para el Madrid. Okeke sumó rápido para poner la máxima del partido (50-58) y el equipo de Scariolo parecía encaminado a gobernar el tercer cuarto con comodidad. Hezonja, que había salido con energía renovada, aportó puntos importantes y Campazzo, con faltas pero activo, siguió siendo el motor ofensivo del equipo. Con Garuba activo en defensa y Tavares imponiendo criterio bajo los aros, los blancos parecían tener el partido en la mano.
Sin embargo, el Baskonia tenía a Mamadi Diakité. El interior marfileño firmó una actuación exterior de otro mundo: cinco triples en cinco intentos durante el encuentro, un acierto que desafía cualquier lógica estadística para un jugador de su posición, y que mantuvo a los vitorianos enganchados al partido contra todo pronóstico. Cada vez que el Madrid intentaba abrir brecha, Diakité respondía desde la larga distancia. El tercer cuarto se convirtió en un tira y afloja permanente, con ambos equipos empatando parciales sin que ninguno lograra despegarse de manera definitiva. El período acabó con el Madrid todavía por delante, pero por apenas tres puntos: 73-76. El partido estaba completamente abierto y el Buesa Arena presagiaba un final de infarto.

CUARTO CUARTO | El Madrid tuvo el partido en el bolsillo hasta el último minuto, pero Simmons lo cambió todo con un triple y dos tiros libres decisivos
(98-96)
El último cuarto comenzó como el Madrid necesitaba. Garuba se multiplicó en ambos lados de la cancha, los suplentes blancos abrieron un parcial de 0-6 sin respuesta local en los primeros minutos y el equipo recuperó una renta de siete puntos (73-82) que parecía suficiente para gestionar el tramo final. Llull añadió dos triples más desde el perímetro para estirar la ventaja hasta 83-87 a cinco minutos del final, y en ese momento todo apuntaba a victoria.
Pero entonces llegó Kobi Simmons. El escolta americano, que cerró con 21 puntos, tomó las riendas del Baskonia en el momento más importante y firmó un final de partido de película. Primero anotó un triple para acercar a los suyos (78-82), luego Diakité volvió a aparecer sobre la bocina con su quinto triple (83-87) y el ritmo de intercambio de canastas favoreció a los locales. El cuarto falta de Tavares lo sacó del partido en el tramo decisivo. A 1:05 del final, un nuevo triple de Simmons dejó el marcador en 94-95 y el Buesa Arena estalló. Scariolo pidió tiempo muerto, Campazzo fue a la línea y solo anotó uno de dos tiros libres. Luwawu-Cabarrot, implacable con 26 puntos en total, empaló a 96 a falta de 37 segundos.
En la siguiente posesión, Hezonja no acertó en un tiro de dos puntos que habría dado prácticamente la victoria, y encima provocó falta sobre Simmons a solo un segundo del final. El americano anotó los dos tiros libres para el 98-96. Al Madrid le quedaron dos segundos y el balón para el lanzamiento de Llull, pero la pedrada del capitán menorquín no rozó ni el aro. Derrota por dos puntos, 98-96, con el liderato de la Euroliga escapándose en el último instante.
El Madrid se queda con 22 victorias y sigue dependiendo de sí mismo para lograr el factor cancha en el playoff, pero la agenda de las próximas jornadas no tiene margen de error: Olympiacos y Fenerbahce esperan la semana que viene. Campazzo (21 puntos, 9 asistencias, 30 de valoración), Hezonja (17), Llull (12) y Tavares (10 puntos y 11 rebotes) lideraron a los blancos en una derrota que sabe a injusta por lo que ocurrió en los dos últimos minutos, pero que también invita a la reflexión sobre la capacidad para cerrar partidos cuando más importa.
Resultado y anotadores:
Kosner Baskonia 98 (29+19+25+25): Simmons (21), Villar (-), Spagnolo (7), Omoruyi (15), Diakité (21) —quinteto inicial—; Luwawu-Cabarrot (26), Nowell (2), Frisch (2) y Radzevicius (4).
Real Madrid 96 (27+26+23+20): Campazzo (21), Abalde (-), Hezonja (17), Okeke (9), Tavares (10) —quinteto inicial—; Maledon (6), Llull (12), Deck (11), Garuba (8) y Feliz (2).

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