Liga 25/26 -34ª Jornada- | Nueva derrota antes de los Playoff
por Antonio Armero

«Imagen Real Madrid.com»
Había poco en juego para la clasificación, pero mucho para las sensaciones. Y el madridismo se marchó del Nou Congost con una mezcla de frustración, preocupación y enfado después de ver cómo el Real Madrid Baloncesto cayó por 94-87 ante el BAXI Manresa en la última jornada de la fase regular de la Liga Endesa. Los blancos cerraron el campeonato doméstico con una inquietante quinta derrota consecutiva y volvieron a mostrar muchos de los problemas que han aparecido en las últimas semanas.
Manresa 94 Real Madrid 87
Lo peor no fue únicamente el resultado. Fue la sensación de fragilidad, la falta de continuidad y una tensión creciente que acabó con las expulsiones de Omer Yurtseven y Sergio Scariolo en un encuentro muy caliente. Ni siquiera los 32 puntos de Mario Hezonja pudieron evitar una derrota que permitió al Manresa romper una racha de casi tres décadas sin vencer al Madrid en el Nou Congost.
Primer cuarto: un Madrid dormido desde el salto inicial
El encuentro comenzó con una intensidad que el Madrid nunca supo igualar durante los primeros minutos. El Manresa salió con mucho ritmo, agresivo en defensa y aprovechando cada desajuste blanco para castigar cerca del aro.
Mientras los locales encontraban situaciones cómodas de anotación, el Madrid parecía jugar a una velocidad menos. La circulación era lenta, las ayudas llegaban tarde y las pérdidas empezaban a acumularse. El equipo catalán encontró rápidamente confianza y convirtió el Nou Congost en una caldera.
La diferencia no era todavía definitiva, pero sí preocupante. El 26-19 con el que terminó el primer cuarto reflejaba perfectamente lo que se estaba viendo en pista: un Manresa mucho más enchufado y un Madrid excesivamente contemplativo.

Segundo cuarto: el naufragio blanco y la reacción de orgullo
Lo peor del partido para el Madrid llegó durante gran parte del segundo periodo. El Manresa encontró una fluidez ofensiva extraordinaria, moviendo el balón con rapidez y castigando cada error defensivo visitante.
Los blancos llegaron a verse 19 puntos abajo en el marcador, una diferencia impensable para un equipo que hace apenas unas semanas dominaba la competición con autoridad. Agustín Ubal, Obasohan y el resto de jugadores locales jugaron con una confianza enorme, mientras el Madrid acumulaba errores defensivos impropios de un aspirante al título.
Sin embargo, cuando el encuentro parecía escaparse definitivamente, apareció el orgullo competitivo madridista. Una bronca monumental de Scariolo despertó al equipo. Hezonja comenzó a asumir responsabilidades, Almansa aportó energía y el Madrid firmó un parcial que redujo considerablemente la desventaja antes del descanso.
El 56-48 al final de la primera mitad dejaba al equipo vivo cuando minutos antes parecía completamente fuera del partido.
Tercer cuarto: la remontada que parecía cambiarlo todo
Tras el paso por vestuarios llegó la mejor versión del Madrid.
El equipo aumentó la intensidad defensiva, cerró mejor el rebote y empezó a correr. Hezonja se convirtió en una auténtica pesadilla para la defensa manresana y cada posesión blanca transmitía una sensación muy distinta a la de la primera mitad.
Poco a poco la diferencia fue desapareciendo. Deck apareció en momentos importantes, Feliz aportó puntos desde la línea de tiros libres y el Madrid encontró por fin continuidad en ataque.
El momento culminante llegó cuando el conjunto blanco logró empatar el encuentro. Después de haber estado contra las cuerdas durante gran parte del partido, la remontada parecía completada. El Manresa empezaba a dudar y el Madrid daba la impresión de haber recuperado el control emocional del choque.

Último cuarto: caos, polémica y un final muy amargo
Cuando parecía que la inercia favorecía al Madrid, el partido entró en una fase completamente descontrolada.
La expulsión de Yurtseven tras una acción revisada por los árbitros alteró aún más el ambiente. Poco después también acabaría siendo expulsado Sergio Scariolo en medio de las protestas al arbitraje. El encuentro se convirtió en una batalla emocional en la que el Madrid perdió demasiada energía.
Aun así, el equipo tuvo una última oportunidad. Hezonja volvió a aparecer para empatar a 85 y parecía que el talento individual podía culminar la remontada.
Pero ahí emergió la figura de Pierre Oriola y la serenidad del Manresa en los momentos decisivos. Los locales encadenaron varias acciones clave, aprovecharon errores madridistas y castigaron cada posesión mal gestionada por los blancos.
El Madrid se quedó sin respuestas ofensivas en los últimos dos minutos. El triple final no entró y el Nou Congost celebró una victoria histórica por 94-87.
Análisis final: más preocupan las sensaciones que la derrota
Desde una perspectiva madridista, esta derrota preocupa mucho más por el contexto que por el resultado en sí.
La primera plaza estaba asegurada desde hace semanas y el partido no tenía consecuencias clasificatorias directas. Sin embargo, llegar al playoff acumulando cinco derrotas consecutivas en Liga Endesa es una señal de alarma evidente.
El equipo sigue dependiendo en exceso de las actuaciones individuales de Hezonja. Cuando el croata anota 32 puntos y aun así no basta para competir con garantías, queda claro que los problemas son colectivos. Defensivamente el Madrid está lejos de su mejor nivel, la rotación interior llega castigada y la tensión competitiva parece estar afectando demasiado a varios jugadores.
La nota positiva fue precisamente Hezonja, que volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más determinantes de Europa, y también algunos minutos de energía de Almansa y Feliz. Pero el balance general deja muchas dudas.
El madridismo sabe que los playoffs son otra historia y que este equipo tiene experiencia de sobra para reinventarse cuando llegan las eliminatorias. Sin embargo, después de lo visto en Manresa, la sensación es que el líder de la fase regular llega al momento decisivo de la temporada con más incógnitas que certezas. Y eso, en el Real Madrid, siempre es motivo de preocupación.
Ficha técnica:
94. Baxi Manresa (26+30+18+20): Bassas (14), Brooks (2), Reyes (10), Knudsen (-), Akobundu (8) -cinco inicial-; Duke Jr (5), Ubal (16), Steinbergs (5), Paulicap (-), Oriola (13), Obasohan (14) y Pérez (7).
87. Real Madrid (19+29+25+14): Maledon (2), Abalde (9), Hezonja (32), Deck (2), Yurtseven (8) -cinco inicial-; Kramer (10), Okeke (2), Almansa (12), Llull (4) y Feliz (6).

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