Liga 25/26 – J33 | Derrota intrascendente a la espera de los playoff

Imagen: Yurtseven debutó en la competición. Fotografía Javi Gordo
El Real Madrid cayó ante Baskonia en un partido igualado sin impacto en la clasificación. Una vez más, el criterio arbitral volvió a generar debate en momentos clave, dejando esa sensación habitual de que el partido también se jugó fuera de lo estrictamente deportivo.
Real Madrid 83 – Baskonia 88
Primer cuarto | Ritmo alto, triples… y el Madrid tomando la iniciativa
Hay partidos que nacen con ruido. Y este lo hizo. Desde el salto inicial, el Movistar Arena entendió que aquello iba de meter una más que el de enfrente. Triples, ritmo alto y sin apenas pausa, con dos equipos acertados desde fuera. El Madrid entró bien. Llull respondió rápido al primer golpe visitante y Hezonja se dejó ver desde el principio, mientras Yurtseven sumaba sus primeros puntos como madridista en medio de un intercambio constante. El dato lo explica todo: 29-26 al final del cuarto. Demasiados puntos, poco control… pero una certeza: el Madrid estaba cómodo en ese caos ofensivo, con un 5 de 8 en triples que marcaba el tono.

Segundo cuarto | Control blanco… hasta que el partido se abre de nuevo
El segundo cuarto fue otra historia. Menos brillo, más control. Más baloncesto de pausa. El Madrid bajó pulsaciones y trató de construir desde la defensa, encontrando ventajas con Abalde, Lyles y Kramer para abrir una pequeña renta (+7). Parecía el momento de romper el partido. Pero no lo fue. Baskonia resistió con oficio. Omoruyi y Simmons aparecieron en el tramo final para evitar la fuga blanca y mantener el partido vivo antes del descanso. El 46-42 reflejaba esa sensación: el Madrid mandaba… pero no dominaba. Y en este tipo de partidos, esa diferencia es clave.
Tercer cuarto | La desconexión… y la reacción que lo mantiene vivo
El tercer cuarto fue el punto de quiebre. El de verdad. El Madrid salió frío. Y Baskonia lo olió. Parcial de 0-10 nada más empezar, con Forrest liderando y el partido cambiando de dueño en apenas dos minutos (46-52). Ahí apareció el carácter. Porque el Madrid no se cayó. Hezonja tiró del equipo, Kramer se soltó (6 puntos) y Campazzo volvió a agitar el ataque, generando ese parcial de 16-4 que devolvió al equipo al mando (66-64). Fue un cuarto de resistencia emocional. No brillante. No dominante. Pero muy del Madrid.

Último cuarto | Se escapa en los detalles… y en un nombre propio
Y entonces llegó el último cuarto. Y con él, el partido. El Madrid tuvo opciones. Varias. Incluso llegó a empatar a 75 tras un gran tramo de Kramer y el empuje colectivo. El Palacio se encendía y todo parecía preparado para otro final “a lo Madrid”. Pero el desenlace tuvo dueño, Timothé Luwawu-Cabarrot, el francés apareció cuando el partido se jugaba en un puñado de posesiones. Anotó 10 puntos decisivos en los minutos finales y dinamitó cualquier intento blanco de cerrar el partido. El Madrid falló tiros liberados, tomó decisiones forzadas… y Baskonia jugó mejor ese tramo final. Sin estridencias. Con precisión.
Resultado y anotadores:
83 – Real Madrid (29+17+20+17): Campazzo (8), Llull (8), Hezonja (21), Okeke (13) y Yurtseven (5) -cinco inicial-, Lyles (5), Krämer (13), Abalde (2), Procida (-), Maledon (4) y Almansa (5).
88 – Kosner Baskonia (26+16+22+24): Forrest (15), Villar (4), Radzevicius (6), Kurucs (6) y Edwards (2) -cinco inicial-, Diakite (5), Simmons (9), Villar (4), Omoruyi (17), Sedekerskis (-), Luwawu-Cabarrot (21), Spagnolo (3) y Frisch (-).

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