Liga 25/26 -Jornada 15- | Derrotas que duelen

«Imagen. Fede Valverde entre dos jugadores del Celta. Fotografía X Real Madrid.»
Anoche el Bernabéu sufrió una de esas noches que duelen por sorpresa y por cómo sucedieron las cosas: Real Madrid 0–2 Celta Vigo. Lo que prometía ser una noche de reafirmación en casa se convirtió en un batacazo que deja más preguntas que certezas: doblete de Williot Swedberg, expulsiones que descuartizan el partido y la sensación de un equipo que, pese a mandar en el control, no encontró nunca el instinto para empujar el choque a su favor.
Real Madrid CF 0 RC Celta de Vigo 2
Primer tiempo — dominio sin llegada decisiva (y la mala noticia de Militao)
El Madrid empezó con la iniciativa esperada: posesión alta, bandas activas y intento claro de someter al Celta desde la salida. Hubo ocasiones para ambos lados —un par de uno contra uno incluidos— pero faltó algo fundamental: la puntería y el último pase definitivo. El partido, en esos primeros 45 minutos, invitaba a pensar que sería cuestión de paciencia. Los datos lo resumían: Real generó más y mejor en lo estadístico pero no lo materializó en el marcador.
La otra cara del primer tiempo fue la lesión de Éder Militão en el minuto 24, un contratiempo serio que obligó a cambiar piezas en el eje de la defensa y que alteró algo la planificación defensiva. Esa salida condicionó la fase posterior del partido: Xabi tuvo que reordenar de urgencia.
Desde la grada se notaba frustración —se creaba pero no se mataba— y el Celta, suficientemente ordenado y paciente, no forzó demasiado: esperaba su oportunidad. Al descanso el 0–0 sabía a poco pero no era dramático; lo dramático vendría después.
Segundo tiempo — el vuelco: tarjetas, caos y el talento de Swedberg
La segunda parte arrancó con la misma tensión, pero al poco llegó el primer golpe de efecto: Williot Swedberg, suplente sueco del Celta, marcó un golazo (una especie de espaldinha/contrapase inteligente) que rompió el partido en el 53′ y obligó al Bernabéu a morderse los puños. Desde entonces el partido tomó otra dimensión: Celta reforzó la confianza y el Madrid aceleró sin tino.
La grada vio cómo la situación empeoraba casi sin solución: Fran García recibió una segunda amarilla y fue expulsado; poco después Álvaro Carreras también vio la roja por acumulación y el Madrid quedó con nueve. La expulsión de un jugador y, más aún, la de otro, transformaron el plan de Xabi Alonso en un parche constante. A partir de ahí el rival se replegó y esperó; el Madrid empujó con más corazón que cabeza.

En la recta final, con Courtois y un Bernabéu empujando, el conjunto blanco tuvo varios arreones pero sin puntería ni orden; y cuando parecía que aún había esperanza, Swedberg sentenció en el tiempo añadido con un remate tras una gran internada —frialdad de cazador para cerrar el partido—. El 0–2 fue la guinda de una noche que el aficionado blanco recordará por la impotencia más que por el fútbol.
Analisis final
Duele. Una derrota así, en el Bernabéu y contra un rival que apretó cuando debía y tuvo los nervios de acero, deja más que un simple tropiezo: expone fragilidades mentales, de plan B y de fondo de armario. No es solo que no se marcara; es la manera: expulsiones por decisiones evitables, cambios que no cambian, y una sensación de que, cuando el rival sube la apuesta, al equipo le falta agresividad táctica para responder sin romperse.
Dicho esto: el Madrid tiene plantilla, calidad y tiempo para recomponer. Pero anoche se vio la necesidad de ajustar dos cosas urgentemente: la gestión emocional (menos tarjetas tontas) y la gestión de carga/plantilla (rotaciones que permitan frescura en estos tramos de temporada). Si Xabi y su cuerpo técnico no corrigen rápido, este pinchazo puede significar algo más que tres puntos perdidos —puede ser el inicio de una cuesta empeorada en la tabla. Para la afición, la receta es clara: exigir reacción, pero también exigir soluciones concretas, no gestos.
Alineaciones
Real Madrid CF: Courtois; Asencio, Militao, Carreras, Fran García; Tchouaméni, Güler, Bellingham; Valverde, Vinicius y Mbappé. Sustituciones: Min.24, Rüdiger por Militao; Min.54, Rodrygo por Asencio; Min.74, Gonzalo por Güler.
Tarjetas amarillas a Rodrygo, Bellngham, Valverde, Xabi Alonso, Carreras y Fran García (2) -roja-. Roja a Carreras.
RC Celta de Vigo: Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso; Mingueza, Moriba, Miguel Román, Carreira: Pablo Durán, Bryan Zaragoza y Borja Iglesias. Sustituciones: Min.45, Swedberg por Pablo Durán; Min.71, Rueda y Jutglá por Bryan Zaragoza y Mingueza; Min.84, Fran Beltrán por Román y Min.88, Aspas por Borja Iglesias.
Tarjeta amarilla para Moriba.

Supongo que por las lesiones, pero ciertas probaturas, con Asencio de lateral y Carreras de central, sumado a la facilidad con la que el rival sale de la presión de los nuestros, han tenido al equipo desasjustado y desorientado muchos minutos.
El Mister tendrá que valorar la baja participación de Vinicius, si le hace jugar alejado de la banda izquierda, que es el lugar donde realmente es peligroso , al ser el único jugador capaz de encarar al rival, en el uno contra uno.
Entiendo la idea de Xabi Alonso, al querer jugar con dos puntas, pero para eso necesitas laterales llegadores, y ahora mismo el equipo no los tiene.
Seguiremos luchando. Hay equipo y entrenador.
«Seguiremos luchando» comenta el compañero. Esa es precisamente la cuestión, que no se lucha, que se anda por el campo.
Te recomiendo Eduardo que vuelvas a ver la primera parte del partido de ayer, que mientras los nuestros se paseaban, el Celta se pasaba la pelota de norte a sur y de este a oeste, sin la menor oposición.
Tiene razón Pedro cuando comenta el desbarajuste en la defensa, con laterales de centrales y centrales de laterales, un auténtico bazar de zoco
Éste equipo se ha acostumbrado a sestear y que Mbappe con un par de golitos les hará el trabajo, no tiene banda derecha, ni un delantero centro de nivel que abra brecha, Joselu se marchó y los Joselus de hoy (Endrik y Gonzalo) no tienen el nivel requerido para inquietar defensivamente.
En fin, de todas formas, a mí juicio, el mayor problema que tiene está plantilla es la actitud, mientras que el nivel de pelea sea inferior al del contrario habrá dificultades, pero no sé quiere ver y es como si pretendemos curar una pierna rota tomando aspirinas.
Veremos el talante que sacan el miércoles, porque, como salgan como últimamente vienen saliendo, me temo que el Bernabéu va a comenzar a manifestarse, ayer ya hubo un conato de ello.
Lucha y entrega, la calidad ya se les supone.
¡HALA MADRID POR SIEMPRE!!!!