Liga 25/26 -jornada 24ª- | Noche plácida
por Peña Madridista La Gran Familia

«Imagen. Vinicius hizo doblete al transformar dos penas máximas y brilló a gran altura. Fotografía X Real Madrid.»
Real Madrid CF 4 Real Sociedad 1
Primer Tiempo: Gol temprano y dominio sin complejos
Nada más comenzar, el Bernabéu se enchufó. Apenas en el minuto 5, Gonzalo García se anticipó con maestría a los nervios del rival y, tras un preciso centro de Trent Alexander-Arnold, mandó el balón al fondo de la red. Era el primer aviso de que esta noche el Madrid quería imponer su ley desde el inicio.
La Real Sociedad no tardó en responder; en el 21’, una acción desafortunada en el área de Dean Huijsen cortó una progresión de Yangel Herrera y el árbitro señaló penalti. Mikel Oyarzabal no falló desde los once metros y niveló el marcador ante un Bernabéu que contuvo la respiración.
La respuesta blanca fue inmediata. Tan solo cuatro minutos después, otro penalti, esta vez cometido sobre Vinícius Júnior, permitió al brasileño enviar el balón con calma al lado contrario de Alex Remiro y volver a poner por delante al Madrid.
Ya dominando el juego, el equipo de casa no bajó el pie del acelerador. En el 31’, Federico Valverde recogió un balón suelto en el borde del área y, con una curva perfecta que se coló en la escuadra, dejó claro que el Madrid iba a por más antes del descanso.

Segundo Tiempo: Terca pegada para sentenciar
La segunda mitad arrancó con el mismo ritmo implacable que terminó el primero. Apenas iniciado el tiempo, en el 48’, Vinícius Júnior subió su segundo tanto de la noche transformando otro penalti tras una falta rival sobre él dentro del área. Fue el golpe que encendió definitivamente al Bernabéu y sentenció, a falta de puntería en ocasiones claras posteriores, el marcador a favor de los nuestros.
Los locales manejaron la posesión, buscaron ensanchar el marcador y, sobre todo, no permitieron que la Real Sociedad recuperase aire. La intensidad, verticalidad y unión de líneas del Madrid desactivaron cualquier intento serio de reacción visitante, dejando la sensación de un equipo trabajado, concentrado y con hambre de victorias.
Conclusión
Triunfo contundente del Real Madrid que no solo suma tres puntos vitales en la carrera por el título, sino que reafirma una identidad: arrolladora cuando se enchufa y decisiva en las áreas. El público respondió, el equipo respondió… y el Santiago Bernabéu volvió a ser ese fortín donde nacen las esperanzas de gloria.
Real Madrid CF: Courtois; Trent, Rüdiger, Huijsen, Carreras; Valverde, Arda, Tchouaméni, Camavinga; Vinicius y Gonzalo. Sustituciones: Min.60, Alaba y Carvajal por Rüdiger y Trent; Min.73, Ceballos y Brahim por Camavinga y Valverde; Min.79, Cestero por Tchouaméni.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldía, Jon Martín, Aihen; Gorrotxa, Yangel Herrera; Marín, Carlos Soler, Wesley y Oyarzabal. Sustituciones: Min.46, Guedes por Wesley; Mín.60, Turrientes y Oskarsson por Herrera y Oyarzabal; Min.73, Dani Díaz por Pablo Marín.

Poco a poco el equipo va mejorando, y encontrando algunas certezas, como ejemplo, ver a los jugadores en su posición natural. Posicionarse con cuatro centrocampistas, con Valverde y Camavinga ayudando a los defensas laterales. El buen pie de Trent para los cambios de juego, en la presión del contrario. Los movimientos de Gonzalo (recuerda a Morientes) aguantando el balón de espalda, hasta la llegada de compañeros.
Las dudas siguen en la retaguardia, con la bisoñez de Huijsen, la fatiga de Carreras, saber para cuantos minutos están Trent, Rüdiger o Mendy, después de sus lesiones.
La fortaleza defensiva será clave en los partidos contra el Benfica.
Yo vi un equipo muy cambiado y, sin duda, para bien.
Desde hace año y medio mi equipo deambulaba por el campo sin orden ni concierto, ayer cada cual conocía su misión y la desempeñaba con orden y sabiendo siempre que hacer.
Físicamente mucho mejor (¿Pintus?), se peleaba, se apoyaban y se juntaban cuando debían hacerlo y construyendo desde atrás con un Trent magistral que si supera sus lesiones va a dar lecciones de fútbol a propios y extraños.
Pero, por desgracia, también se hizo presente el permanente y selectivo grupo del «pito y la bronca», y digo selectivo porque siempre actúan según quién.
Su xenofobismo particular les hace lanzarse despiadadamente hacia cualquier jugador que no sea de sus concepciones intrinsecas, excepto si ese jugador es canterano, porque a ese le otorgan «bula papal».
Le sucedió en su día al bueno de Iván Campo, y hoy le está pasando a Huijsen, principal objetivo de la intolerancia del silbido.
Estamos de acuerdo que Huijsen cometió un error infantil en el penalti, pero también pudimos comprobar que el propio central fue el primero en reconocerlo y lamentarlo, circunstancia ésta que no le valió de nada a efectos de que ese ingente coro de energúmenos se pasase gran parte del encuentro silbándole, e indsultándole, y está actitud, además de impresentable no deja de ser más que significativamente cobarde, y digo cobarde porque el carácter selectivo de este grupo de alborotadores, no tiene valor para hacer lo mismo cuando el jugador es de la cantera, por ejemplo Asencio, o Gonzalo.
Para muestra ayer, Gonzalo falló dos goles cantados, pero nadie se lo recriminó, y a Asencio también le hemos visto fallar, y nadie le ha dicho nada, tal y como debe ser, simplemente porque todos ellos son jugadores en formación y cuando uno se está formando es normal de que alguna vez falle, porque esos fallos también entran dentro del consabido tiempo del ciclo de formativo, y si no se actúa con ellos con comprensión, la progresión se puede interrumpir y destrozar al jugador lo que perjudica a la propia persona, si Club y al aficionado en general.
Lamentable y xenófoba actitud que, por desgracia no va a ser fácil erradicar en nuestro estadio, una lacra más que tenemos que padecer quienes vamos al campo a apoyar y disfrutar de nuestro equipo y jugadores en general.
Lamentable.
¡HALA MADRID POR SIEMPRE!!!!