Euroliga 26/27 -5ª jornada- | El Real Madrid rompe su mala racha a domicilio

«Imagen. Campazzo y Feliz, dos hombres importantes en la victoria madridista en Milán. Fotografía X Real Madrid Baloncesto.»
El Real Madrid rompe su mala racha a domicilio con una victoria de autoridad en Milán, cimentada en un segundo cuarto extraordinario y en el talento de sus bases. Facundo Campazzo, Theo Maledon y Andrés Feliz lideraron a un equipo blanco que llegó a dominar por más de veinte puntos y que supo resistir el intento de reacción italiano en el último periodo. El triunfo, por 89-98, supone una importante inyección de confianza para los de Pedro Martínez.
Milán 89 Real Madrid 98
El Real Madrid encontró en Milán el impulso que necesitaba para confirmar su recuperación en la Euroliga. Tras un primer cuarto equilibrado, el conjunto madridista elevó su intensidad defensiva, castigó las pérdidas del Armani y firmó un segundo periodo demoledor que cambió el rumbo del encuentro. La dirección de Campazzo, la capacidad anotadora de Maledon y la energía de Feliz marcaron diferencias en una noche en la que los blancos estrenaron su casillero de victorias como visitantes en la competición. El Milán, sostenido por Leandro Bolmaro y Devon Hall, peleó hasta el final, pero no pudo completar la remontada.
Primer cuarto: igualdad, alternativas y ventaja italiana (25-21)
El partido comenzó con un ritmo intenso, aunque sin un dominador claro. El Milán trató de aprovechar el empuje de su público y encontró en Devon Hall a uno de sus principales argumentos ofensivos. El exterior italiano-estadounidense aportó puntos desde diferentes posiciones y ayudó a que su equipo mantuviera la iniciativa durante buena parte del periodo.
El Madrid respondió con Walter Tavares cerca del aro y con la dirección de Facundo Campazzo, que empezó a conectar con sus compañeros interiores. Las primeras rotaciones dieron protagonismo a jugadores como Chuma Okeke y David Jantunen, mientras los blancos buscaban ajustar su defensa y encontrar mejores situaciones de lanzamiento.
Las alternativas se sucedieron en el marcador. Cuando el Madrid parecía encontrar continuidad, el Milán volvía a golpear desde el perímetro. Leandro Bolmaro y Garrison Mathews contribuyeron a mantener el ataque local, y un lanzamiento exterior de Mathews en los últimos instantes permitió al Armani cerrar el cuarto con cuatro puntos de ventaja: 25-21.
El Madrid había competido, pero todavía no había conseguido imponer su ritmo ni frenar la producción ofensiva de los italianos.

Segundo cuarto: el vendaval madridista que cambia el encuentro (15-32)
El segundo periodo fue el punto de inflexión. El Madrid regresó a la pista con mayor agresividad defensiva y empezó a encontrar ventajas en transición y en el juego de bloqueo directo. Theo Maledon asumió responsabilidades en ataque, atacó la canasta con decisión y castigó las dificultades del Milán para contener las penetraciones.
El equipo italiano trató de reaccionar con la aportación de Devin Booker y sus acciones cerca del aro. Durante algunos minutos consiguió mantenerse en la pelea, pero los blancos ya habían ganado confianza. Andrés Feliz y Campazzo imprimieron velocidad al juego y ayudaron a que el Madrid encontrara anotación sin depender de una sola fuente ofensiva.
La superioridad madridista se hizo especialmente evidente en los minutos finales de la primera mitad. Damian Jones aportó puntos importantes, incluido un triple, y Tavares condicionó los ataques rivales con su presencia defensiva. Alberto Abalde también contribuyó a ampliar la diferencia.
El Milán comenzó a perder fluidez, mientras el Madrid aprovechaba cada error para castigar al contraataque o atacar antes de que la defensa italiana pudiera organizarse. Campazzo puso la guinda con un triple que culminó el gran tramo visitante.
El parcial de 32-15 dejó el marcador en 40-53 al descanso. El Madrid había anotado 32 puntos en diez minutos y convertido un partido igualado en un escenario claramente favorable.
Tercer cuarto: el Madrid amplía la ventaja y neutraliza la reacción (27-31)
Tras el descanso, el conjunto blanco no se conformó con administrar su renta. Volvió a la pista dispuesto a mantener el control del encuentro y prolongó su buen momento ofensivo. La combinación de Campazzo y Maledon continuó generando ventajas, mientras Jones y Tavares ofrecían soluciones cerca del aro.
El Madrid llegó a disfrutar de una diferencia superior a los veinte puntos. Un triple de Abalde situó la ventaja en 22 puntos, con el marcador en torno al 50-72, y reflejó la superioridad que estaban mostrando los visitantes durante ese tramo.
Sin embargo, el Milán se resistió a dar el partido por perdido. Bolmaro asumió el liderazgo ofensivo y encontró en el lanzamiento exterior una vía para reactivar a su equipo. Sus triples permitieron a los italianos reducir parte de la distancia y recuperar algo de confianza ante su público.
El Madrid siguió encontrando respuestas y alcanzó el último cuarto con una ventaja considerable: 67-84. Había encajado más puntos que en el segundo periodo, pero mantenía el control gracias a su acierto ofensivo y a la renta acumulada antes del descanso.
Último cuarto: el Milán aprieta, pero el Madrid resiste (22-14)
Los últimos diez minutos estuvieron marcados por el intento de reacción del Armani. El Madrid perdió parte de la precisión que había mostrado anteriormente y permitió que los locales sumaran puntos con mayor facilidad. Bolmaro continuó siendo una amenaza, mientras Garrison Mathews buscaba abrir espacios y recortar diferencias desde el perímetro.
El Milán consiguió acercarse y amenazó con convertir el tramo final en un partido más incómodo. Devon Hall también encontró situaciones favorables cerca de la canasta, y el conjunto italiano aprovechó algunos minutos de menor producción madridista para alimentar sus esperanzas.
Pero el Madrid conservó la calma en los momentos importantes. Feliz respondió desde la línea de tres cuando el rival intentaba enlazar varias acciones positivas, y Campazzo aportó otro lanzamiento exterior que ayudó a frenar la inercia local. Tavares sumó desde el tiro libre y Abalde colaboró para mantener a raya los intentos de remontada.

Los italianos siguieron anotando, pero nunca lograron reducir lo suficiente la diferencia como para poner seriamente en peligro la victoria. El Madrid, que había construido su ventaja durante el segundo y el tercer cuarto, gestionó los minutos finales con la experiencia necesaria.
El parcial del último periodo fue favorable al Milán, 22-14, pero la diferencia acumulada resultó decisiva. El marcador definitivo quedó en 89-98, una victoria de nueve puntos para el equipo blanco.
Análisis final: una victoria construida desde la dirección y la defensa
El Real Madrid salió de Milán con algo más que un triunfo. Consiguió una victoria a domicilio importante para su confianza y demostró que puede imponer su baloncesto lejos de casa cuando combina intensidad defensiva, circulación de balón y acierto en los momentos decisivos.
1. El dominio del segundo cuarto fue determinante. El parcial de 15-32 permitió a los blancos pasar de estar cuatro puntos por detrás a marcharse al descanso con trece de ventaja. El cambio de ritmo y la capacidad para aprovechar los errores del Milán explican buena parte del resultado.
2. Los bases marcaron la diferencia. Andrés Feliz firmó una actuación muy completa, con 15 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias. Campazzo aportó dirección, lectura del juego y 13 puntos, mientras Maledon añadió anotación y capacidad para romper la primera línea defensiva. Los tres ofrecieron distintas soluciones y evitaron que el ataque dependiera de un único jugador.
3. La segunda unidad respondió. Damian Jones, con 12 puntos, y otros jugadores de rotación como Abalde y Pradilla contribuyeron a mantener el nivel competitivo. Esa aportación resultó especialmente importante durante el tramo en el que el Madrid abrió la brecha en el marcador.
4. El Milán pagó sus desconexiones. Los italianos tuvieron momentos de buen baloncesto y encontraron en Bolmaro a su principal referencia ofensiva, pero no pudieron sostener la regularidad necesaria para competir durante los cuarenta minutos. Su reacción final fue insuficiente después de la desventaja acumulada.
5. La asignatura pendiente fue cerrar con mayor solidez. El Madrid ganó el último cuarto por una diferencia menor en el marcador global —de hecho, perdió el parcial 22-14— y permitió que el rival recuperara sensaciones. Con una ventaja tan amplia, no comprometió el triunfo, pero controlar mejor estos tramos será importante ante rivales de mayor continuidad ofensiva.
En definitiva, el equipo de Pedro Martínez encontró en Milán una actuación convincente, liderada por sus exteriores y respaldada por una aportación colectiva suficiente para superar las dificultades del último periodo. El triunfo confirmó la mejoría de los blancos y les permitió sumar una victoria europea de gran valor anímico.
Ficha técnica:
89 – Armani Olimpia Milán (25+15+27+22): Thompson (-), Hall (17), Guduric (8), Peters (1), Wright (11) -cinco inicial-; Cole (7), Burnell (3), Mathews (14), Bolmaro (21), Ricci (-), Booker (7).
98 – Real Madrid (21+32+31+14): Smith Jr. (2), Maledon (16), Procida (1), Jantunen (6), Tavares (10) -cinco inicial-, Feliz (15), Campazzo (13), Pradilla (8), Okeke (6), Luwawu-Cabarrot (3), Abalde (6) y Jones (12).

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