La jornada de los nuestros | Tarde-noche europea

«Imagen. Dos momentos de los partidos de nuestros equipos. Fotografía Realmadrid.com.»
En la tarde de hoy, nuestros equipos de fútbol y baloncesto tenían cita con su competición fetiche, la Copa de Europa. Además, doble enfrentamiento madrileño-ateniense. El equipo de fútbol viajaba a Atenas para enfrentarse al AEK en la 4ª jornada de la primera fase de la competición, mientras en Madrid, en el Palacio de Los Deportes el equipo de baloncesto recibía al Panathinaikos en la 10ª jornada de la también primera fase de la competición. En uno la victoria sonrió a los nuestros tras tener qué remontar en dos ocasiones, en el otro, el equipo de baloncesto tuvo que ir a la prórroga para al final caer por tres puntos de diferencia.
Una noche de corazón madridista: Atenas se conquista en el último suspiro y el Palacio se prepara para otra batalla europea
Miércoles, 4 de noviembre de 2026. Dos equipos, dos escenarios griegos y una misma camiseta. El Real Madrid vivió esta tarde-noche una de esas jornadas en las que el madridismo pasa de la preocupación a la euforia en cuestión de minutos.
En Atenas, el equipo de José Mourinho volvió a demostrar que en Europa nunca se le puede dar por muerto. El fútbol ofreció una remontada de las que alimentan la leyenda blanca: victoria por 2-3 ante el AEK, con Federico Valverde como protagonista de un desenlace extraordinario.
El otro gran compromiso de la jornada era el del baloncesto, con el Panathinaikos visitando el Movistar Arena en un duelo de máxima exigencia de Euroliga. El conjunto de Pedro Martínez llegaba lanzado, con once victorias consecutivas y la posibilidad de alcanzar al líder de la competición.
La jornada tenía, por tanto, aroma de noche grande: orgullo, exigencia y dos pruebas de carácter para el madridismo.
AEK 2-3 Real Madrid. El Madrid nunca se rinde
El encuentro comenzó con un Madrid demasiado contemplativo. El AEK salió con mucha intensidad, aprovechando el ambiente de su estadio y las dudas defensivas de los visitantes.
En el minuto 11 llegó el primer golpe. Koïta superó a la defensa madridista y adelantó al conjunto griego. El Madrid estaba incómodo, lento en la circulación y sin encontrar profundidad. Courtois tuvo que intervenir para evitar que la situación empeorase.
Pero este equipo tiene futbolistas que aparecen cuando más falta hacen. En el minuto 31, Bellingham consiguió el empate con una preciosa definición de tacón, culminando una jugada que había iniciado Cucurella. Un gol de enorme calidad para devolver al Madrid al partido.
La segunda mitad volvió a poner a prueba la paciencia madridista. El AEK consiguió el 2-1 en el minuto 74, por medio de Pilios, y parecía que los blancos se metían en un problema muy serio.
Entonces apareció Mbappé. Tres minutos después, en el 77, el francés aprovechó un centro de Dumfries para establecer el 2-2.
Y cuando parecía que el encuentro terminaría en tablas, llegó el momento que justifica tantas noches de sufrimiento europeo.
En el minuto 92, Federico Valverde conectó un extraordinario disparo desde fuera del área para poner el definitivo 2-3. Un golazo, una explosión de alegría y otra remontada para el recuerdo.
El Madrid se llevaba tres puntos de oro y mantenía su pleno de victorias en la Champions.

Alineaciones y sustituciones
Real Madrid (José Mourinho)
Courtois; Dumfries, Militão, Rüdiger, Cucurella; Camavinga, Bernardo Silva; Yan Diomande, Bellingham, Vinícius; Mbappé.
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Min. 67: Valverde por Yan Diomande.
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Min. 67: Endrick por Bernardo Silva.
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Min. 81: Brahim por Vinícius.
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Min. 81: Álvaro Carreras por Cucurella.
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Min. 86: Carlos Espí por Bellingham.
AEK Atenas
Brignoli; Rota, Moukoudi, Relvas, Pilios; Kairinen, Arriaga, Majer, Koïta; Gacinovic y Jović.
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Min. 53: Zine por Majer.
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Min. 60: Varga por Kairinen.
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Min. 60: Razvan Marin por Gacinovic.
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Min. 88: Zubkov por Jović.
El AEK terminó además con diez jugadores tras la expulsión de Koïta en el descuento.
Real Madrid 112-115 Panathinaikos. Una derrota que duele
Si el fútbol había regalado una noche de euforia, el baloncesto reservó una de esas derrotas que dejan al aficionado con la sensación de haber tenido la victoria en las manos.
El Panathinaikos llegaba como líder de la Euroliga y el Madrid de Pedro Martínez afrontaba el partido con once victorias consecutivas. Además, los blancos tenían bajas importantes: Campazzo, Maledon, Jantunen, Deck y Garuba.
El comienzo fue complicado. Los griegos encontraron buenas posiciones exteriores y castigaron las dificultades defensivas madridistas. El primer cuarto terminó 18-24 y el Panathinaikos llegó a disponer de una ventaja de catorce puntos.
El Madrid necesitaba una reacción y la encontró desde el carácter. Andrés Feliz comenzó a asumir responsabilidades, Sergio Llull aportó energía y el equipo recuperó terreno hasta llegar al descanso con un esperanzador 48-51.
Después llegó el mejor momento madridista. Los blancos elevaron su intensidad defensiva, corrieron la pista y consiguieron ponerse por delante. Procida y Abalde tuvieron un papel fundamental, mientras Damian Jones aportaba puntos importantes cerca del aro.
El tercer cuarto terminó 73-74. Todo estaba por decidir.
En el último periodo, Alberto Abalde ofreció una actuación extraordinaria, con 23 puntos en su cuenta final. Sin embargo, el Panathinaikos tenía un jugador dispuesto a arruinar la fiesta: Kendrick Nunn.
El estadounidense anotó 23 de sus 33 puntos en el último cuarto. Parecía que los griegos escapaban definitivamente, pero el Madrid se negó a rendirse.
Procida consiguió igualar a 99 con una acción decisiva y Andrés Feliz, con una penetración a falta de 7,2 segundos, forzó la prórroga.
El Palacio estaba entregado.
Pero en el tiempo extra el Madrid perdió claridad ofensiva y el Panathinaikos encontró en Mathias Lessort y Nunn las armas para llevarse el encuentro por 112-115.
Se acabaron once victorias consecutivas, pero no la sensación de que este equipo tiene carácter para competir contra cualquiera.

Quintetos iniciales y rotaciones
Real Madrid (Pedro Martínez)
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Andrés Feliz: 27 puntos.
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Alberto Abalde: 23 puntos.
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Luwawu-Cabarrot: 4 puntos.
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Pradilla: 2 puntos.
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Walter Tavares: 13 puntos.
Rotación: Smith Jr., Shulga (6 puntos), Okeke (4), Procida (8), Llull (8), Damian Jones (15) y Sarr (2).
Panathinaikos (Zeljko Obradović)
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Sylvain Francisco: 19 puntos.
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Badio: 7 puntos.
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Hayes-Davis: sin anotación.
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Juancho Hernangómez: 3 puntos.
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Dinos Mitoglou: 9 puntos.
Rotación: Sloukas (8), Yabusele (6), Bonga (10), Kendrick Nunn (33), Fall y Grant, sin anotación, y Mathias Lessort (20).
La lectura madridista: hay motivos para estar orgullosos de la reacción. Sin cinco jugadores importantes, el Madrid plantó cara a una de las grandes plantillas de Europa. Feliz y Abalde fueron enormes, Jones dio muchísimo y Llull volvió a disputar un partido europeo frente a uno de sus rivales más especiales.
Pero también hay que señalar que Nunn fue imparable en el tramo decisivo y que el Madrid no supo cerrar el encuentro cuando tuvo oportunidades para hacerlo.
La jornada deja una curiosa paradoja: el fútbol ganó cuando parecía derrotado y el baloncesto perdió después de haber conseguido levantarse de una situación muy complicada.
Como madridistas, nos quedamos con dos sensaciones:
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En fútbol: orgullo por la capacidad de reacción, por el carácter competitivo y por tener a jugadores como Valverde capaces de decidir una noche europea.
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En baloncesto: orgullo por no bajar los brazos, aunque con la decepción de haber dejado escapar una victoria de enorme valor ante el líder.
Y una reflexión final: el Real Madrid no siempre juega bien, ni siempre gana, pero su historia está construida precisamente sobre esa capacidad de competir hasta el último segundo.
Una noche de madridismo en estado puro: de la euforia de Atenas a la desilusión del Palacio. ¡Hala Madrid!

Con nuestro sufrimiento y alegría , la vida sigue igual, piensas que esta vez no, pero lo han vuelto hacer, para incrementar la leyenda.
Disfruté con los dos partidos, y estuvimos apunto de hacer doblete de remontada.
Sígamos así es el camino, después de tanta demagogia y tanta historia.
El Real Madrid no puede hacer caso de voceros y patrioteros, debe de proveerse de los mejores futbolistas y dirigentes, todo lo demás es confusión y pérdida de tiempo.
Estamos en el camino cierto, y hay que seguir por el y el éxito vendrá más pronto que tarde.
¡HALA MADRID POR SIEMPRE!!!!