Liga ACB 26/27 -3ª jornada- | El Real Madrid se da un festín ante el Manresa

«Imagen. Olivier Sarr machaca la canasta del Manresa. Fotografía Realmadrid.com.»
Los blancos firman una contundente victoria en el Movistar Arena, dominan de principio a fin y regalan a su afición una mañana de buen baloncesto. Procida y Sarr destacan en una actuación coral que confirma la pegada ofensiva del conjunto madridista.
El Real Madrid cumplió con autoridad y convirtió su cita ante el BAXI Manresa en una demostración de superioridad. El conjunto blanco se impuso por 120-83 en un encuentro que encarriló desde el primer cuarto y en el que fue capaz de combinar acierto, ritmo y profundidad de plantilla. Sin necesidad de esperar a los últimos minutos, los madridistas dejaron claro que querían mandar en casa y ofrecieron una actuación convincente ante su público.
La puesta en escena fue una de las grandes noticias de la mañana. El Madrid salió concentrado, encontró pronto el camino al aro y castigó las dificultades defensivas de un Manresa que no logró seguir el ritmo local. Con el paso de los minutos, la diferencia fue creciendo hasta convertir el encuentro en un ejercicio de control madridista. La victoria tuvo, además, un marcado carácter colectivo: distintos jugadores aportaron puntos y energía, con Gabriele Procida y Olivier Sarr entre los nombres propios del partido.
Primer cuarto (34-22): el Madrid marca territorio
Desde el salto inicial, el Real Madrid quiso dejar claro que no estaba dispuesto a conceder facilidades. La intensidad defensiva y la velocidad para salir al ataque permitieron a los blancos tomar la iniciativa y encontrar buenas posiciones de lanzamiento. Procida destacó por su verticalidad y su capacidad para aportar electricidad al juego, poniendo en pie al público con acciones de mérito.
El parcial de 14-1 fue el primer gran golpe del encuentro. El Madrid encontró continuidad en ataque, castigó los desajustes del rival y abrió una brecha que obligó al Manresa a remar desde muy pronto. Los visitantes intentaron responder, pero se encontraron con un equipo blanco decidido a imponer su ley. Al término del primer periodo, el 34-22 reflejaba la superioridad madridista y anticipaba una mañana favorable para los locales.

Segundo cuarto (28-16): autoridad para encarrilar la victoria
Lejos de conformarse con la ventaja inicial, el Madrid mantuvo la concentración y siguió ampliando distancias. La experiencia de Sergio Llull volvió a resultar valiosa, con acciones que ayudaron a dar continuidad al dominio blanco. El equipo movió el balón con criterio, encontró distintas vías de anotación y evitó que el Manresa pudiera instalarse en el partido.
La diferencia llegó a los veinte puntos con el 43-23, una muestra de la eficacia de un Madrid que no dependía de un solo anotador. El conjunto catalán trató de ajustar su defensa, pero los blancos respondieron con paciencia y calidad para mantener el control.
El descanso llegó con un claro 62-38. Los madridistas habían construido una ventaja sólida gracias a su productividad ofensiva y a una circulación de balón que permitió encontrar buenas opciones de tiro. El partido estaba muy bien encaminado y el Madrid había hecho méritos para marcharse a vestuarios con una sonrisa.
Tercer cuarto (24-18): el conjunto blanco administra su ventaja
La reanudación no cambió el guion. El Real Madrid volvió a golpear y llegó a disfrutar de treinta puntos de diferencia, con el 70-40. La ventaja permitió a los de casa jugar con serenidad, sin perder la intensidad ni renunciar a seguir ofreciendo un baloncesto atractivo.
El Manresa intentó mejorar sus prestaciones ofensivas, pero continuó encontrando dificultades ante un rival que supo alternar el juego exterior con las acciones cerca del aro. Olivier Sarr aprovechó sus minutos y aportó presencia y eficacia, mientras el resto del equipo mantuvo un nivel competitivo que impidió cualquier intento serio de remontada.
Con el 86-56 al final del tercer cuarto, el encuentro quedó prácticamente resuelto. El Madrid había superado con solvencia el momento de la reanudación y afrontaba los diez minutos finales con la tranquilidad de quien había hecho el trabajo más difícil.
Último cuarto (34-27): broche ofensivo a una mañana redonda
El último periodo sirvió para poner el broche a una victoria de mucho mérito. El Madrid siguió encontrando el aro con facilidad y alcanzó los 120 puntos, una cifra que habla por sí sola de su rendimiento ofensivo. Sarr tuvo un papel destacado en el tramo final, mientras Nick Smith Jr. y Procida también dejaron su sello en una actuación que permitió repartir el protagonismo.
El Manresa logró elevar su anotación en estos últimos diez minutos, pero nunca encontró argumentos suficientes para poner en duda el triunfo local. El Madrid mantuvo el pulso del encuentro hasta el final y cerró el choque con un contundente 120-83.

Más allá de la diferencia en el marcador, la victoria dejó buenas sensaciones en el conjunto blanco: eficacia, variedad de recursos y una aportación repartida entre varios jugadores. Una actuación convincente para seguir construyendo confianza y afrontar con optimismo los próximos compromisos.
Quintetos iniciales y anotadores
Real Madrid (120): Olivier Sarr (16), Gabriele Procida (15), Nick Smith Jr. (14), Chuma Okeke (11), Theo Maledon (10), Jaime Pradilla (10), Andrés Feliz (9), Mikael Jantunen (9), Facundo Campazzo (8), Alberto Abalde (7), Sergio Llull (7) y Edy Tavares (4).
BAXI Manresa (83): Yordan Minchev (13), Chibuzo Agbo (12), Timmy Allen (11), Nick Ongenda (10), Lukasz Kolenda (8), Hugo Benítez (8), Pierre Oriola (6), Rafa Villar (5), JD Notae (5), Pablo Tamba (4), Eric Vila (0) y Ferran Bassas (0).
Conclusión: una victoria para reforzar la confianza
El Real Madrid resolvió con autoridad una mañana que terminó siendo una fiesta ofensiva para la afición blanca. Los 120 puntos, el dominio de los cuatro periodos y la aportación de distintos jugadores dibujaron la imagen de un equipo con recursos y capacidad para marcar diferencias cuando consigue imponer su ritmo.
El Manresa peleó por encontrar soluciones, pero se vio superado por la eficacia y la profundidad del conjunto madridista. Para el Madrid, el triunfo supone algo más que sumar una victoria: es una buena oportunidad para reforzar la confianza, repartir responsabilidades y seguir avanzando con ambición en la temporada.

Por fin un partido tranquilo que espero que le sirva al equipo para coger la confianza necesaria y ir demostrando la calidad que tiene esta plantilla. Hala Madrid siempre!!!