Nuestra historia | Aquél Real Madrid CF – Leipzig (Champions 22/23

«Imagen. Valverde abrió la lata ante los alemanes en un partido complicado. Fotografía goal.com»
El miércoles recibimos a los alemanes del Leipzig en la tercera jornada de la primera fase de la Champions. No es muy extenso el historial de enfrentamientos de los nuestros en competición europea con éste equipo, ya que en tan sólo cinco ocasiones hemos jugado con ellos. El balance de los partidos jugados con el Leipzig es de 2 victorias para los nuestros, 1 para los alemanes y 1 empate. El partido que os traemos hoy a ésta sección es el que disputamos en la jornada 2 de la Fase de Grupos, de la Champions 22/23.
Champions 2022-2023/Grupo F/ 2ª jornada/ 14 de septiembre de 2022/ Estadio Santiago Bernabéu
Real Madrid CF 2 Leipzig 0
El Real Madrid volvió a demostrar que en la Champions League sabe esperar su momento. El conjunto de Carlo Ancelotti sufrió ante un RB Leipzig atrevido, que encontró espacios para hacer daño durante una primera mitad incómoda para los blancos. Sin embargo, la paciencia, la calidad individual y la capacidad de los madridistas para decidir los partidos en los minutos importantes terminaron inclinando la balanza. Fede Valverde abrió el marcador en el tramo final con una gran acción individual y Marco Asensio sentenció en el tiempo añadido con un zurdazo espectacular. El 2-0 permitió al vigente campeón de Europa sumar su segunda victoria en dos jornadas y colocarse al frente del grupo F.
Primera parte: un Madrid espeso ante un Leipzig peligroso
El Santiago Bernabéu acogía una nueva noche europea con el Real Madrid dispuesto a prolongar su buen comienzo de temporada. Después de ganar en la primera jornada, los de Ancelotti buscaban un triunfo que les permitiera consolidarse en la parte alta del grupo. Enfrente estaba un Leipzig dirigido por Marco Rose, que no llegó a Madrid dispuesto a limitarse a defender.
El técnico italiano presentó un once con novedades en el centro del campo. Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni acompañaron a Luka Modrić, mientras que Fede Valverde ocupó una posición más adelantada. Rodrygo actuó como referencia ofensiva, acompañado por Vinícius Júnior. En defensa, Dani Carvajal y David Alaba ocuparon los laterales, con Antonio Rüdiger y Nacho en el centro de la zaga.

El Leipzig respondió con un equipo dinámico, preparado para presionar y salir con velocidad. Timo Werner, Christopher Nkunku y Emil Forsberg representaban buena parte de su amenaza ofensiva, con Dominik Szoboszlai aportando movilidad y capacidad para conducir los ataques.
Desde los primeros minutos quedó claro que el partido no sería tan sencillo para el conjunto local. El Madrid trató de hacerse con el control mediante la posesión, pero le costó transformar ese dominio territorial en ocasiones claras. El Leipzig, bien organizado, cerraba los espacios interiores y buscaba aprovechar cualquier pérdida para correr hacia la portería de Thibaut Courtois.
Los alemanes encontraron precisamente en las transiciones rápidas su mejor argumento. En una de las primeras oportunidades destacadas, una pérdida madridista permitió a Forsberg lanzar un ataque que terminó con Nkunku ante Courtois. El guardameta belga respondió con seguridad y evitó que el visitante se adelantara en el marcador.
El aviso no quedó ahí. El Leipzig continuó encontrando espacios a la espalda del centro del campo blanco y generó dificultades con sus movimientos ofensivos. Forsberg también probó fortuna desde la frontal, mientras que Werner participó en otra llegada peligrosa que volvió a dejar a Nkunku en disposición de rematar. El francés no logró culminar la acción, pero la jugada confirmó que el equipo alemán podía hacer daño cuando encontraba metros para correr.
El Real Madrid, por su parte, no terminaba de sentirse cómodo. La circulación era menos fluida de lo habitual y las combinaciones ofensivas se encontraban con una defensa visitante bien colocada. Vinícius intentaba desequilibrar por la izquierda, Rodrygo buscaba espacios entre los centrales y Valverde ofrecía energía para llegar desde segunda línea, aunque el equipo no conseguía imponer su superioridad con continuidad.
Con el paso de los minutos, Modrić asumió un papel cada vez más importante. El croata trató de ordenar el juego, dar pausa a las posesiones y encontrar pases que rompieran las líneas del Leipzig. Su influencia ayudó a que el Madrid terminara la primera mitad con mejores sensaciones.
Una de las acciones más comentadas llegó cuando Modrić se internó en el área y cayó en una disputa con Xaver Schlager. Los jugadores madridistas reclamaron penalti, pero el árbitro italiano Maurizio Mariani no señaló la infracción. Poco después, el propio centrocampista croata dispuso de una oportunidad con la zurda que estuvo entre las mejores opciones del conjunto blanco antes del descanso.
El Leipzig también fue perdiendo parte de su impulso inicial a medida que el Madrid consiguió asentarse en campo contrario. Aun así, los alemanes se marcharon al vestuario con motivos para confiar en sus posibilidades: habían competido de tú a tú y habían aprovechado mejor que su rival algunos espacios en ataque.
El marcador reflejaba lo sucedido: 0-0 al descanso. El Real Madrid había tenido más posesión, pero le faltaba precisión en los últimos metros y el Leipzig había demostrado que podía inquietar seriamente a Courtois. Ancelotti necesitaba una reacción ofensiva para evitar que el encuentro se convirtiera en una carrera contrarreloj.

Segunda parte: Valverde rompe el empate y Asensio sentencia
El Real Madrid regresó del descanso con la intención de elevar el ritmo y asumir mayor protagonismo en campo contrario. Sin embargo, durante los primeros minutos de la reanudación, el Leipzig continuó compitiendo con personalidad. El equipo de Marco Rose mantenía su estructura defensiva y trataba de impedir que los centrocampistas madridistas encontraran espacios para conectar con los delanteros.
Rodrygo probó fortuna con un lanzamiento de falta, mientras que los visitantes seguían intentando aprovechar las recuperaciones para sorprender a la defensa blanca. El partido avanzaba y el marcador no se movía, una situación que empezaba a exigir soluciones desde el banquillo.
Ancelotti decidió intervenir en el minuto 64. Eduardo Camavinga dejó su sitio a Marco Asensio, un cambio que buscaba aportar más claridad y capacidad de llegada en los metros finales. La entrada del balear permitió reorganizar el ataque: Valverde pudo ocupar posiciones más centradas y Asensio comenzó a participar desde la banda derecha.
La modificación tardó unos minutos en traducirse en ocasiones claras, pero el Real Madrid empezó a ganar terreno. Los blancos presionaban con mayor decisión y el Leipzig tenía cada vez más dificultades para salir de su campo.
En el minuto 71 llegó una de las oportunidades más claras del encuentro. Rodrygo condujo una rápida transición y puso el balón en una zona peligrosa para la llegada de Valverde. El uruguayo consiguió intervenir en la jugada y Vinícius Júnior terminó encontrándose ante Péter Gulácsi, que reaccionó bien para detener su disparo. Asensio también tuvo la posibilidad de aprovechar el rechace, aunque no logró dirigir su remate entre los tres palos.
El Bernabéu comenzaba a percibir que el gol podía estar cerca.
El Madrid insistió mediante centros, acciones a balón parado y llegadas desde segunda línea. En el minuto 73, Rüdiger conectó un cabezazo tras una falta lateral botada por Alaba, pero el remate se marchó fuera. El Leipzig respondió con alguna llegada aislada y un disparo de Xaver Schlager que no encontró portería.
Poco después, Rose movió también sus piezas. En torno al minuto 75, Benjamin Henrichs sustituyó a Mohamed Simakan y Kevin Kampl entró por Amadou Haidara, que había recibido atención médica tras un choque fortuito con Tchouaméni. Los cambios pretendían refrescar al equipo alemán y mantener su capacidad para competir en el centro del campo.
Pero el Real Madrid ya estaba imponiendo su ritmo. La defensa adelantaba posiciones, Nacho y Rüdiger dificultaban la recepción de los atacantes rivales y los centrocampistas blancos recuperaban el balón con mayor rapidez.
Minuto 80: aparece Fede Valverde
Cuando el encuentro parecía encaminado hacia un empate sin goles, apareció la calidad individual de Federico Valverde.
La jugada nació en una acción ofensiva en la que Vinícius Júnior participó por el costado izquierdo. El brasileño consiguió conectar con el uruguayo, que recibió en el área y se preparó para definir. Valverde armó el disparo con la zurda y cruzó el balón con precisión, superando a Gulácsi y enviándolo junto al palo.
El Bernabéu estalló. El 1-0 premiaba la insistencia madridista y convertía en decisivo a un futbolista que aquella temporada estaba destacando por su despliegue físico, su potencia y su capacidad para llegar al área rival.
El tanto obligaba al Leipzig a cambiar sus planes. Hasta entonces, el conjunto alemán había podido sostener su propuesta defensiva y amenazar mediante transiciones. Con el marcador en contra, necesitaba asumir más riesgos y buscar el empate.
Rose introdujo entonces a André Silva por Timo Werner y a Yussuf Poulsen por Emil Forsberg, alrededor del minuto 81. El objetivo era renovar la presencia ofensiva del equipo y encontrar más recursos para atacar el área madridista.
Ancelotti respondió con dos cambios en el mismo tramo del encuentro: Toni Kroos sustituyó a Luka Modrić y Ferland Mendy entró por David Alaba. El Madrid buscaba administrar la ventaja con la experiencia de Kroos y reforzar la defensa con Mendy.
En los minutos finales, el Leipzig intentó recuperar terreno. Nkunku vio una tarjeta amarilla y Carvajal fue amonestado por una falta sobre el atacante francés. Los alemanes buscaron alguna oportunidad desde fuera del área, pero la zaga blanca mantuvo el orden y Courtois contó con la protección necesaria para evitar sobresaltos.
En el minuto 85, Ancelotti agotó sus últimos cambios ofensivos: Mariano Díaz entró por Rodrygo y Dani Ceballos sustituyó a Vinícius Júnior. El Madrid renovaba sus fuerzas para afrontar el tramo decisivo, mientras el Leipzig buscaba desesperadamente una ocasión que le permitiera rescatar un punto.
Minuto 90+1: Marco Asensio pone el broche
El partido quedó sentenciado en el tiempo añadido. Una falta a favor del Real Madrid permitió a Toni Kroos preparar una jugada a balón parado. El centrocampista alemán tocó el balón para dejarlo en una posición favorable y Marco Asensio apareció para ejecutar el disparo.
El balear golpeó con la zurda desde fuera del área y dibujó un remate preciso, ajustado al palo, imposible de detener para Gulácsi. El balón terminó en la red y el marcador pasó a reflejar el definitivo 2-0 en el minuto 90+1.
Fue un gol de enorme valor para Asensio, que había entrado desde el banquillo y había participado activamente en la mejoría ofensiva del equipo. Su celebración reflejaba el alivio de un Madrid que había tenido que trabajar mucho más de lo previsto para resolver el encuentro.
El Leipzig ya no tuvo tiempo para reaccionar. El árbitro Maurizio Mariani señaló el final y el Real Madrid certificó una victoria construida desde la paciencia y resuelta mediante dos acciones de gran calidad individual.
Alineaciones
Real Madrid
Entrenador: Carlo Ancelotti
Thibaut Courtois; Carvajal, Rüdiger, Nacho, Alaba ; Modrić, Tchouaméni, Camavinga, Fede Valverde, Rodrygo y Vinícius Júnior. Sustituciones: Min.64, Asensio por Camavinga; Min.81, Kroos y Mendy por Modric y Alaba; Min.84, Mariano y Ceballos por Vinicius y Rodrygo.
RB Leipzig
Entrenador: Marco Rose
Péter Gulácsi; Simakan, Willi Orbán, Abdou Diallo, David Raum; Haidara, Schlager, Szoboszlai, Forsberg, Nkunku;Timo Werner. Sustituciones: Min.75, Henrichs y Kampl por Simakan y Haidara; Min.81; André Silva y Poulse por Werner y Forsberg.
Conclusión: el campeón volvió a resolver cuando más lo necesitaba
La victoria ante el Leipzig fue una muestra más de la capacidad competitiva del Real Madrid en Europa. No fue una actuación brillante durante los noventa minutos: el equipo sufrió en la primera parte, concedió ocasiones y tuvo problemas para encontrar continuidad en su juego ofensivo. Sin embargo, supo corregir sus dificultades, aumentó la presión tras el descanso y encontró la manera de abrir un partido que parecía destinado al empate.
Fede Valverde fue decisivo con su potencia y su capacidad para aparecer en el área, mientras que Marco Asensio aprovechó su oportunidad para cerrar el encuentro con un gran disparo. Courtois también tuvo un papel importante al mantener su portería a cero cuando el Leipzig encontró sus mejores ocasiones.
El 2-0 permitió al Madrid sumar seis puntos en las dos primeras jornadas y reforzar su posición en el grupo F. En una competición en la que los detalles suelen marcar la diferencia, los blancos volvieron a demostrar que podían ganar incluso en una noche en la que el juego no alcanzaba su mejor nivel.
El Bernabéu despidió así otra noche europea con una certeza: al Real Madrid nunca conviene darlo por vencido, ni siquiera cuando el reloj empieza a jugar en su contra.

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