Euroliga 25-26, 1/4 -Primer partido – | El Madrid toma ventaja

«Imagen. Lyles tira a canasta ante la mirada de varios rivales. Fotografía Realmadrid.com»
El Real Madrid dio el primer golpe en la eliminatoria de cuartos de Euroliga con una victoria de carácter ante el Hapoel Tel Aviv (86-82), en un partido que tuvo de todo: dominio blanco, sobresaltos finales y la sensación de que este equipo, incluso golpeado, sabe competir como pocos.
Real Madrid 86 Hapoel 82
Primer cuarto (27-18) – Salida imperial pese al susto
El Madrid salió como debe salir un campeón: serio, intenso y marcando territorio desde el salto inicial. La defensa fue asfixiante, cortando las primeras opciones del Hapoel y obligándoles a tiros incómodos. En ataque, ritmo alto y circulación fluida para encontrar ventajas.
El gran golpe emocional llegó pronto con la lesión de Walter Tavares, un contratiempo que podría haber descolocado a cualquiera. Pero no a este equipo. Lejos de venirse abajo, los blancos respondieron con carácter, elevando la intensidad y cerrando el cuarto con una ventaja clara (+9).
Sensación madridista: “nos tocan a uno y respondemos todos”.
Segundo cuarto (21-15) – El Madrid manda y se dispara
Aquí se vio el mejor tramo del partido. El equipo de Scariolo (o estructura madridista) jugó con una madurez tremenda: control del tempo, defensa sólida y acierto exterior liderado por Facundo Campazzo.
El argentino empezó a imponer su ley con triples y dirección, convirtiendo cada ataque en una lección de lectura de juego. El Hapoel intentó reaccionar, pero se encontró con un Madrid muy serio atrás y letal en transición.
El parcial llevó el marcador al 48-33 al descanso, una ventaja que reflejaba perfectamente lo visto en pista: superioridad blanca en ambos lados.
Sensación madridista: “esto está donde queremos”.
Tercer cuarto (22-22) – Control sin alardes
Tras el descanso, el partido entró en una fase más equilibrada. El Hapoel ajustó y encontró puntos, especialmente en la pintura y con algo más de acierto exterior. Pero cada intento de acercarse era respondido por el Madrid.
No fue un cuarto brillante, pero sí muy inteligente: los blancos supieron gestionar la renta, sin prisas, sin perder la cabeza. Aparecieron secundarios como Deck o Lyles para sostener el ritmo anotador.
El empate en el parcial mantuvo la ventaja cómoda (+15) al final del tercer periodo (70-55).
Sensación madridista: “sin hacer ruido, seguimos mandando”.

Último cuarto (16-27) – Sufrir… y saber ganar
Aquí llegó el drama. El Hapoel, sin nada que perder, se soltó: Blakeney empezó a enchufar, Jones y Oturu sumaron, y la diferencia empezó a reducirse peligrosamente.
El Madrid, que había dominado con claridad, se vio de repente en un partido incómodo, con pérdidas y menos acierto. El rival apretó hasta colocarse a tiro en los minutos finales.
Pero este equipo tiene algo que no se entrena: oficio. En los momentos calientes, Campazzo volvió a aparecer para calmar el juego y asegurar posesiones clave. Defensa, rebote y cabeza fría para cerrar el partido.
El 16-27 del último cuarto deja claro que hubo sufrimiento… pero también carácter para resistir.
Sensación madridista: “sabemos sufrir y sabemos ganar”.
Conclusión madridista
Victoria trabajada, con momentos de gran baloncesto y un final que sirve de aviso: esto no va a ser fácil. Pero también deja una certeza: con Campazzo al mando y este espíritu competitivo, el Madrid es muy difícil de tumbar.
Primer punto en la serie… y la sensación de que, si hace falta, este equipo también gana en el barro.
Ficha técnica
86 – Real Madrid (27+21+22+16): Campazzo (21), Abalde (2), Okeke (6), Hezonja (11), Tavares (2), -cinco inicial-, Llull (-), Feliz (6), Maledon (5), Lyles (13), Deck (10), Garuba (6) y Len (4).
82 – Hapoel IBI Tel Aviv (18+15+22+27): Bryant (), Micic (15), Malcolm (-), Wainright (6) y Oturu (20), -cinco inicial-, Odiase (2), Randolph (-), Jones (14), Edwards (-), Blakeney (25) y Motley-Harvey (-).











