Champions 22/23 – 1/8 ida – |You’ll never walk with only 1500 supporters
Ni un titubeante comienzo por parte de los madridistas, empañó el magnífico partido disputado en Liverpool. Posiblemente, de los mejores de los últimos años. La eliminatoria queda muy encarrilada con los dobletes de Vinicius y Benzemà y el testarazo de Militao. Volvió un Modric sensacional.
Liverpool 2 Real Madrid 5
El Madrid es un martillo pilón en Champions. No es fruto de la casualidad, ni de la diosa fortuna como quieren creerse en otros lugares. Boluda, llegó 14 años tarde al chorreo en Liverpool, pese a que el principio recordó a lo visto en aquel equipo liderado por Torres o Gerrard en 2009. Pero si algo caracteriza al Real Madrid en su historia, es en la capacidad de levantarse, de superar estas situaciones adversas en el territorio europeo.
Vinicius hizo tributo al «Brujo» y consiguió levantar una primera parte para recordar. Doblete con mezcla de talento y oportunidad. El primero fue una obra de arte, por circunstancias, situación en el campo y finalmente, por su bella factura. Posiblemente su mejor definición desde que viste la camiseta blanca. El segundo, la pillería y la perseverancia del brasileño, provocó un error para conseguir un empate que sabía a gloria.
Para entonces, el Madrid ya había plantado sus intenciones en un Anfield que luce como siempre en las grandes citas. Fabinho dejó de fabricar a base de cerrarle espacios, donde Camavinga comenzó con su enésimo recital de la temporada. Qué desparpajo, qué jugador. Poco faltó para el tercero. La nota negativa la dió Alaba, con una lesión, previsiblemente, muscular.
A la vuelta y con un tempranero gol de Militao, tras una falta provocada por Vinicius y ejecutada por un sensacional y incombustible Luka Modric, el equipo dominó, convenció y mostró una superioridad aplastante. Primero, con el gol que estrenaba el casillero de Benzemà en el actual curso europeo y posteriormente con un broche de fiesta perfecto. Cuando el Modric, Vinicius y el francés entran en contacto con espacios, dejense llevar. Lo demás está de más.
Los minutos restantes fueron un mero trámite, intentando mantener la ventaja y evitando una posible reacción local. Un final muy plácido donde Anfield enmudeció y empezaron a escucharse los 1500 madridistas que pudieron entrar al estadio. Alentados por los miles que animaban desde los alrededores del estadio, bailaron los olé al estilo del equipo ye-ye, homenajeando al querido Amancio Amaro, al igual que el Liverpool al comienzo del encuentro en un bonito acto con la afición madridista.





















