EL BARCELONA SORPRENDE A UN MADRID CONFIADO
El FC Barcelona sorprendió al Real Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey en el Bernabéu. Los de Ancelotti, con la ‘luz apagada’, no fueron capaces de superar el muro que levantó Xavi. Araujo desconectó la ‘samba’ de Vinicius y una pérdida aislada de Camavinga permitió a Franck Kessié forzar el autogol de Militao en una jugada dramática para los blancos que tendrán que remontar en el Spotify Camp Nou.
El Clásico de la Copa llegaba en un momento clave de la temporada con Real Madrid y Barcelona en dos tendencias bien distintas.
Los madridistas seguían borrachos de euforia tras el delirio de Anfield y con un punto en el campeonato doméstico sobre la bocina del ‘Derbi’ que servía para recortar distancias. Por su parte, el conjunto blaugrana encadenaba dos derrotas seguidas que supusieron su eliminación de la Europa League y la pérdida de tres puntos fundamentales en Almería que mantienen abierta La Liga. A la mala dinámica había que sumarle las bajas de los tres jugadores más importantes de la plantilla o, al menos, sus tres máximos goleadores. Robert Lewandowski, Pedri y Ousmane Dembélé.
EN EL FÚTBOL NO EXISTE LA CIENCIA
Sin embargo, un Clásico, no entiende de contexto, y, en el día que el Madrid podía poner incluso pie y medio en la final de la competición, el Barça se marchó con ventaja en el global de cara a la vuelta en el Camp Nou. Y lo hizo de la misma forma que tantas vecen critican a los de Carlo, con la ley del mínimo esfuerzo. La versión más italiana de Xavi, que hace tiempo que se tiene que tragar el discurso del estilo, sirvió para ganar por la mínima, 0-1, sin posesión, y sin ocasiones en un plan aburrido pero efectivo.
El Madrid, favorito, no estuvo fino, dominaba el juego sin mucho peligro y echó mucho en falta la creatividad de un Vinicius totalmente anulado por Araujo.
La historia podría haber sido muy diferente si Luka Modric no hubiera desaprovechado un mano a mano tras un gran balón filtrado cuándo apenas se cumplía el primer minuto de partido o si Karim Benzema no se hubiera adelantado en el minuto 12 para hacer el primer gol en fuera de juego.

Pero la realidad es que solo el Barça fue capaz de marcar después de un robo aislado pasado el ecuador del primer tiempo. La pérdida fue de Camavinga, en un error de bulto que no refleja su rendimiento en el partido. El balón lo recogió Ferrán para dejar solo a Kessié en la primera ocasión ‘culé’. Thibaut Courtois ganó en la disputa frente al centrocampista pero la fortuna quiso que el rebote tocará en Militao para colarse en el fondo de la red. Nacho no consiguió despejar sobre la línea y el Barça se ponía por delante en el Bernabéu.
Gavi y compañía se marcharon al descanso con un tesoro entre los dedos que se encargarían de cuidar durante la segunda mitad. Así, el Barça se echó atrás y aguantó el dominio de un Madrid con poca profundidad. Pese a la falta de ideas, la amenaza de un gol blanco sobrevolaba constantemente Chamartín, pero pasaban los minutos sin que se moviera el marcador.
SIN ACCIÓN NI REACCIÓN
Rodrygo saltó al campo para agitar el avispero en busca de algo diferente que cambiara el rumbo del partido al tiempo que se avecinaba el momento mágico que son los minutos finales del Bernabéu. No le tembló el pulso a un Barça férreo y correoso en defensa que a punto estuvo de lograr el premio gordo en su segunda y última ocasión. De nuevo Kessié, protagonista, se quedaba solo para rematar en el área de Courtois. Esta vez el centrocampista ganó el duelo pero la fortuna quiso robarle el gol que antes le había dado y un torpe Ansu Fati se convirtió en héroe del Madrid al desviar un remate que suponía el 0-2.

Ancelotti sumó a Álvaro Rodríguez a una delantera llena de pólvora para encontrar el gol.
Sin embargo, no era el día y el marcador no se movió. El Madrid, que jugó regular tirando a mal, fue mucho mejor y perdió. Le salió el plan a Xavi, un plan de esos que decía que nunca haría, y el Madrid tendrá que ir a remontar en el Camp Nou. Un partido importantísimo para la temporada, a sabiendas de la dificultad de reinar en Europa, pese a ser el Madrid y siempre soñar, y con una razonable aunque no insalvable desventaja en liga, en el Spotify se disputará un partido que puede marcar el principio del éxito o del fin.


















