Nuestra historia | Aquél Real Madrid CF – Sevilla FC (Liga 1990-1991)

«Imagen. La portada del diario AS del día siguienta al partido. Fotografía todocolección.»
Éste próximo domingo a las 21:00 h., recibimos en la 9ª jornada del Campeonato de Liga al Sevilla FC. Los hispalenses llegan a esta jornada situados en la 5ª posición de la tabla, con 14 puntos, fruto de 4 victorias y 2 empates, habiendo sufrido 2 derrotas en lo que llevamos de campeonato. Los nuestros, una posición más arriba y con 18 puntos, deben de seguir sumando de tres en tres para no perder la estela del líder, al qué nos enfrentaremos en la siguiente jornada. Son 82 veces las qué nos hemos enfrentado al Sevilla cómo locales en Liga, con un balance de 62 victorias madridistas, 8 sevillistas y 12 empates. Habría muchos partidos para traer a ésta sección, especialmente el histórico 8-0 de la temporada 1958-1959, pero os he querido traer el partido de la jornada 21ª de la 1990-1991, ya qué seguramente muchos de nuestros socios pudieron vivir aquél partido en directo, caso de un servidor.
Real Madrid CF 7 Sevilla FC 0
Hay tardes que se recuerdan por una victoria. Otras, por una exhibición. Y luego están aquellas en las que el Santiago Bernabéu se convierte en el escenario de una auténtica fiesta madridista, de esas en las que el gol parece llamar al siguiente y el rival termina contemplando, impotente, cómo el marcador adquiere dimensiones extraordinarias.
El 3 de febrero de 1991, el Real Madrid recibió al Sevilla en la jornada 21 de Liga. Sobre el césped del Bernabéu, el conjunto blanco firmó una de esas goleadas que quedan grabadas en la memoria del madridismo: siete goles, siete golpes de autoridad y una victoria incontestable.
El resultado final fue un rotundo 7-0. Pero para llegar hasta semejante cifra hubo que recorrer dos caminos muy distintos: una primera parte de dominio y eficacia, y una segunda mitad en la que el Madrid desató toda su capacidad ofensiva.
PRIMER TIEMPO | El Madrid golpea primero y prepara la tormenta
Desde el comienzo, el Real Madrid tenía ante sí la oportunidad de hacer valer su condición de local y su historia. El Sevilla de Vicente Cantatore no era un adversario al que se pudiera despreciar, pero enfrente tenía a un equipo acostumbrado a competir bajo la presión de una camiseta que exige ganar siempre.
El Madrid de Alfredo Di Stéfano reunía talento, carácter y experiencia. Míchel era uno de los grandes generadores de fútbol; Butragueño representaba la inteligencia y el instinto del delantero; Hierro aportaba personalidad, y el resto del equipo ofrecía las piezas necesarias para sostener el dominio blanco.
Minuto 18 | Tendillo abre el camino
El Bernabéu encontró el primer motivo para celebrar en el minuto 18. Miguel Tendillo abrió el marcador y puso al Madrid por delante, dando forma a un partido que comenzaba a inclinarse del lado local.
El primer gol siempre tiene algo especial: rompe el equilibrio, libera tensiones y obliga al adversario a replantearse sus planes. El Sevilla ya no podía limitarse a resistir; necesitaba reaccionar ante un Madrid que olía la posibilidad de una gran tarde.

2-0 · Emilio Butragueño
A la media hora llegó el segundo golpe. Emilio Butragueño, uno de los grandes símbolos de aquella generación madridista, marcó el 2-0.
El Buitre volvió a poner su nombre en una tarde que empezaba a adquirir aroma de goleada. Con dos tantos de ventaja, el Madrid se marchaba hacia el descanso con el partido encarrilado y la sensación de tener mucho más que ofrecer.
El Sevilla necesitaba encontrar soluciones. El Madrid, por su parte, tenía el marcador, el escenario y la confianza de su lado.
Al descanso, el luminoso señalaba un 2-0. Era una ventaja importante, sí, pero todavía quedaba toda una segunda parte. Y lo que estaba por venir superaría cualquier previsión razonable.
SEGUNDO TIEMPO | Siete goles, una sola camiseta y un Bernabéu entregado
Si el primer tiempo había servido para abrir la brecha, el segundo fue una declaración de poderío.
El Madrid regresó al campo y convirtió el encuentro en un vendaval ofensivo. Cinco goles en la segunda mitad terminaron por desbordar al Sevilla. En apenas dieciocho minutos, entre el 54 y el 72, el conjunto blanco pasó de un 2-0 a un 7-0.
No fue la obra de un único goleador. Fue una goleada coral, una de esas tardes en las que el protagonismo se reparte y cada nuevo tanto alimenta la confianza del equipo.
Minuto 54 | Míchel enciende la segunda mitad
Apenas habían transcurrido nueve minutos desde la reanudación cuando Míchel hizo el tercero.
Era el gol que convertía la ventaja en una diferencia muy difícil de remontar. El Madrid volvía a golpear y el Sevilla veía cómo el partido se le escapaba cada vez más. La goleada ya no era una posibilidad remota: comenzaba a tomar cuerpo.
Minuto 58 | Gordillo se suma a la fiesta
Cuatro minutos después, Rafael Gordillo amplió la cuenta. El centrocampista había entrado al descanso por Maqueda y no tardó en dejar su huella en el encuentro.
El cuarto gol confirmó que aquella tarde no tenía un único protagonista. El Madrid encontraba soluciones, sumaba goleadores y mantenía el pie en el acelerador. El marcador comenzaba a convertirse en una celebración del fútbol ofensivo.
5-0 · Fernando Hierro
El Bernabéu todavía estaba asimilando el cuarto cuando llegó el quinto. Fernando Hierro marcó en el minuto 60 y elevó la goleada a una dimensión extraordinaria.
Tres tantos en apenas seis minutos desde el inicio de la segunda mitad. El Madrid estaba firmando una auténtica exhibición de contundencia. Cada gol añadía una nueva página a una tarde que ya pertenecía al recuerdo.
Minuto 69 | Míchel firma su doblete
El centrocampista madridista volvió a aparecer en el minuto 69 para marcar su segundo gol de la tarde.
Míchel ponía el sexto en el marcador y confirmaba su condición de uno de los grandes protagonistas del encuentro. El Sevilla no encontraba la manera de detener la ofensiva blanca, y el Madrid seguía escribiendo una de esas páginas estadísticas que llaman la atención incluso décadas después.
Aragón pone el broche de oro
Y entonces llegó el séptimo. En el minuto 72, Santi Aragón transformó un penalti y cerró la cuenta madridista.
El marcador alcanzaba una cifra rotunda: siete goles. Siete tantos que resumían una tarde de superioridad ofensiva y que dejaban al Sevilla sin capacidad de respuesta.
Con el 7-0, la goleada había alcanzado su expresión definitiva. Todavía quedaba partido, pero el resultado ya había quedado escrito.
El pitido final | Una goleada con sello madridista
El árbitro señaló el final y el Real Madrid confirmó una victoria monumental. El Sevilla se marchaba con siete goles en contra; el Madrid, con una de esas actuaciones que permiten a una afición recordar no solo el resultado, sino también la contundencia con la que se consiguió.
Epílogo | Siete goles para la memoria blanca
En el fútbol hay victorias que valen tres puntos y otras que, además, dejan una huella especial. Aquel Real Madrid-Sevilla pertenece a esa segunda categoría por la amplitud del resultado y por la manera en que el equipo blanco multiplicó su ventaja después del descanso.
No hace falta inventar gestas individuales ni adornar el acta con jugadas que no están documentadas: el propio marcador tiene fuerza suficiente para contar la historia.
Real Madrid 7, Sevilla 0.
Una tarde de febrero, siete goles y una victoria rotunda en el Santiago Bernabéu. Una de esas páginas que el madridismo puede recuperar con orgullo al repasar las grandes goleadas de su historia.
Alineaciones
Once titular Real Madrid: Jaro, Chendo, Tendillo, Hierro, Sanchís; Villarroya, Maqueda, Aragón, Hagí; Michel y Butragueño. Sustituciones:Minuto 43: Sebastián Losada sustituyó a Gheorghe Hagi. Al descanso (minuto 45): Rafael Gordillo entró por Maqueda.
Once titular Sevilla FC: Unzué; Serrano, Donat, Jiménez, Salguero; Diego Rodríguez, Andrades, Ramón, Carvajal; Zamorano y Polster. Sustituciones: Al descanso (minuto 45): Rafa Paz sustituyó a Ramón. Minuto 57: Pablo Bengoechea entró por Pascual Donat.

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